
Varias canciones gardelianas se refieren a la cárcel. ¿Estuvo el cantor en el presidio de Ushuaia? ¿Mito o realidad? Analizamos aquí la información disponible a día de hoy, a favor y en contra de esta posibilidad.
Por Marcelo O. Martínez.
Nota: las imágenes se amplían haciendo clic sobre las mismas.
Lectura rápida: los textos resaltados en negritas resumen las ideas principales.
AL PIE DE LA SANTA CRUZ Tango.
VERSIÓN 1 (inédita): Voz: Carlos Gardel. Acompañamiento: Guillermo Desiderio Barbieri, Ángel Domingo Riverol, Horacio Pettorossi, Domingo Julio Vivas (guitarras). Matriz Nº 7539. Sello Editor: Odeón Argentina. Fecha de grabación: 18 septiembre 1933. Lugar: Buenos Aires (Argentina). Total de maquetas grabadas: 3. Publicadas: 1 (2º versión). Música: Enrique Pedro Delfino. Seudónimo: Delfy, Rock y Dreyfus (15 de noviembre de 1895 - 10 de enero de 1967) (del mismo autor Gardel grabó "Aquel tapado de armiño" (Romero), "¡Araca, corazón!" (Vacarezza), "¡Araca, la cana!" (Rada), "Dicen que dicen" (Ballestero), "Estampilla" (Romero), "Francesita" (Vacarezza), "Griseta" (González Castillo), "Haragán" (Romero), "La copa del olvido" (Vacarezza),"Milonguita" (Linning), "Muñequita de lujo" (Córdoba), "No le digas que la quiero" (Vacarezza), "Otario que andás penando" (Vacarezza), "Padre Nuestro" (Vacarezza), "Padrino Pelao" (Cantuarias), "Palermo" (Villalba-Braga), "Porotita" (Viérgol), "El Rey del Cabaret" (Romero), "Talán, Talán" (Vacarezza), "¿Se acuerdan, muchachos?" (Suero), tangos; "¡Adiós que te vaya bien! (Vacarezza), "Co-Co-Ro-Có" (Tagle Lara), "Tucumana" (Navarrine), zambas; "Sevilla" (Moreno), paso doble; "Eche otra caña pulpero!" (Vacarezza), estilo.). Letra: Mario Zoppi Battistella. Seudónimo: A. Wood (5 de noviembre de 1893 - 10 de octubre de 1968) (del mismo autor Gardel grabó: "Melodía de Arrabal", "Me da pena Confesarlo", "Estudiante", "Cuando tú no Estás", "Mañanita de Sol", "Criollita de mis Amores", "Desdén", "Sueño Querido", "Vals de Las Guitarras", compuestas en colaboración con Carlos Gardel, Alfredo Le Pera, Marcel Lattés y Angel Maffia). Título registrado en SADAIC, el 24/04/1946, Expediente Nº 81- | ISWC T-037000082-0
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VERSIÓN 2 (publicada): Voz: Carlos Gardel. Acompañamiento: Guillermo Desiderio Barbieri, Ángel Domingo Riverol, Horacio Pettorossi, Domingo Julio Vivas (guitarras). Disco: Nº18896. Lado: A. Matriz: Nº 7539 1. Sello Editor: Odeón Argentina. Matriz: Nº 7539 1. Fecha de grabación: 18 septiembre 1933. Lugar: Buenos Aires (Argentina). Total de maquetas grabadas: 3. Publicadas: 1 (2º versión).
Letra original Modificaciones de Gardel
AL PIE DE LA SANTA CRUZ (Tango)
I PARTE
Declaran la huelga,
hay hambre en las casas,
es mucho el trabajo
y poco el jornal;
y en ese entrevero
de lucha sangrienta
se venga de un hombre
la ley patronal;
los viejos no saben
que lo condenaron
pues miente piadosa
su pobre mujer;
quizás un milagro
le lleve el indulto
y vuelva en su casa
la dicha de ayer.
(REFRÁN)
Mientras tanto,
al pie de la Santa Cruz
una anciana desolada
llorando implora a Jesús:
–"Por tus llagas que son santas,
por mi pena y mi dolor,
ten piedad de nuestro hijo.
¡Protégelo, Señor!"–
Y el anciano,
que no sabe ya rezar,
con acento tembloroso
también protesta a la par:
–"¿Qué mal te hicimos nosotros
pa' darnos tanto dolor?"–.
Y a su vez dice la anciana:
–"¡Protégelo, Señor!"–.
I PARTE (BIS)
Los pies engrillados,
cruzó la planchada...
La esposa lo mira,
quisiera gritar,
y el pibe inocente
que lleva en los brazos
le dice llorando:
–"Yo quiero a papá"–.
Largaron amarras
y el último cabo
vibró, al desprenderse,
en todo su ser;
se pierde de vista
la nave maldita
y cae desmayada
la pobre mujer.
v2 [Mientras tanto,
al pie de la Santa Cruz
una anciana desolada
llorando implora a Jesús:
–"¿Qué mal te hicimos nosotros
pa' darnos tanto dolor?
Ten piedad de nuestro hijo.
¡Protégelo, Señor!"–]
La nave maldita
"Al pie de la Santa Cruz" nació como reflejo del deterioro socio-económico sufrido por Argentina tras el crack financiero del '30, y denuncia la brutal represión del gobierno de facto del General Uriburu, que ordenaba sofocar las protestas a base de fusilamientos, encarcelaciones masivas y deportaciones hacia la lejana Ushuaia.
La letra es absolutamente explícita aunque deja espacio para la alegoría poética, sugiriendo desde el título el padecimiento de Jesucristo. «Santa Cruz» también es el nombre de una nave-prisión de la armada al pie de la cual, desde el muelle, una familia deshecha en llanto ve partir al ser querido hacia su calvario.
«Traslados se los llama. En la Penitenciaría Nacional se sabe que el castigo más temido es que a uno lo trasladen a “La Tierra”. Después de una revisación médica y la cena, se informa a los presos quiénes serán trasladados al presidio de Ushuaia. En la mañana tienen que juntar sus cosas, someterlas a inspección y después son engrilletados con unas barras de acero que no permiten avanzar más de quince centímetros. Al rato los condenados no sólo tienen despellejados los tobillos. También el alma» (Guillermo Saccomanno, 2008).
La canción pronto se convirtió en un alegato contra todas las injusticias y los abusos de poder en cualquier época y lugar, por eso sufrió la censura en múltiples países. En otros casos, la letra fue desvirtuada por completo. Como muestra tenemos la versión de Alfredo De Angelis –grabada el 23 de diciembre de 1949– donde se vió obligado a modificar los ocho primeros versos, que Carlos Dante canta:
Estaban de fiesta,
"Al pie de la Santa Cruz" nació como reflejo del deterioro socio-económico sufrido por Argentina tras el crack financiero del '30, y denuncia la brutal represión del gobierno de facto del General Uriburu, que ordenaba sofocar las protestas a base de fusilamientos, encarcelaciones masivas y deportaciones hacia la lejana Ushuaia.
La letra es absolutamente explícita aunque deja espacio para la alegoría poética, sugiriendo desde el título el padecimiento de Jesucristo. «Santa Cruz» también es el nombre de una nave-prisión de la armada al pie de la cual, desde el muelle, una familia deshecha en llanto ve partir al ser querido hacia su calvario.
«Traslados se los llama. En la Penitenciaría Nacional se sabe que el castigo más temido es que a uno lo trasladen a “La Tierra”. Después de una revisación médica y la cena, se informa a los presos quiénes serán trasladados al presidio de Ushuaia. En la mañana tienen que juntar sus cosas, someterlas a inspección y después son engrilletados con unas barras de acero que no permiten avanzar más de quince centímetros. Al rato los condenados no sólo tienen despellejados los tobillos. También el alma» (Guillermo Saccomanno, 2008).
La canción pronto se convirtió en un alegato contra todas las injusticias y los abusos de poder en cualquier época y lugar, por eso sufrió la censura en múltiples países. En otros casos, la letra fue desvirtuada por completo. Como muestra tenemos la versión de Alfredo De Angelis –grabada el 23 de diciembre de 1949– donde se vió obligado a modificar los ocho primeros versos, que Carlos Dante canta:
Estaban de fiesta,
corría la caña y en medio del baile la gresca se armó. Y en ese entrevero de mozos compadres un naipe marcado su audacia pagó.
Desaparece todo contenido social justificando la detención del protagonista e incidentalmente poniendo de relieve las bondades represivas del Sistema que es capaz de limpiar las calles de chusma peligrosa, con la eficacia e inmediatez que sugiera la alterada frase final:
se pierde de vista / la nave al instante.
Acabado ejemplo que cómo se puede despellejar el alma de una obra maestra.
Baty Gardel
Enrique Delfino compuso la melodía de "Al pie de la Santa Cruz". La letra pertenece a Mario Zoppi Battes Stella, más conocido como Battistella, o Baty (1).
Gardel fue el primero en grabarla, el 18 de septiembre de 1933. Poco después, 11 de octubre, vendría la versión de Alberto Gómez, que respeta por completo al original.
Battistella y Gardel habían trabajado juntos en Europa legando una serie de obras maestras. Excepto la primera, "Sueño querido" (23/07/32), todas las demás fueron hechas en coautoría. Ellas son:
"Melodía de arrabal" (25/01/33),
"Criollita de mis amores" (15/02/33),
"Me da pena confesarlo" (15/02/33),
"Desdén" (17/03/33),
"Estudiante" (17/03/33),
"Cuando tú no estás" (17/03/33),
"Mañanita de sol" (26/09/33).
Pero aún grabarían dos obras más. Cuando Mario Battistella regresó a Buenos Aires desde Barcelona –a bordo del SS Conte Biancamano el 30 de junio de 1933– Gardel aprovechó para volver a trabajar juntos en nuevas creaciones.
El 18 de septiembre registraron "Al pie de la Santa Cruz" y "Medallita de la suerte".
"Medallita de la suerte" era un pedido expreso que Gardel hizo a Baty para que le acoplara versos a la melodía del tango "Mi Alhaja" o "Mon bijou" (adaptación rítmica del bambuco colombiano "Mis Perros", que el duo Gardel-Razzano inscribió a su nombre en 1918).
La tercera grabación prevista –que quedó fuera– era el vals "Debilidad" o "Faiblesse", escrita por Gardel-Battistella-Le Pera.
Eran obras compuesta de manera grupal. Por tanto, es muy probable que "Al pie de la Santa Cruz" haya surgido de igual modo.
Tal convicción se acentúa al considerar que El Morocho venía de mantener un encuentro con el teniente Eduardo Villanova y su hijo, en el teatro 25 de mayo de Villa Urquiza y que la letra encaja a la perfección con la historia sufrida por el susodicho militar y sus compañeros de armas. La nave-prisión, en la cual estuvieron hasta que se dictaminó el traslado, se llamaba... «Santa Cruz».
Desde un punto de vista estilístico puede trazarse un ténue paralelismo con los poemas de Ada Negri pero fue basarse en una historia real lo que quizás posibilitó sintatizar en tres minutos acontecimientos históricos con realismo casi documental y reflejar, a su vez, la injusticia social y angustia individual y colectiva, sufrida por el prisionero y su entorno familiar.
Los dramáticos sucesos de 1905 cobraban nueva vigencia a partir de 1930 debido a los encarcelamientos masivos que estaba llevando a cabo la dictadura del General Uriburu, unido a la desocupación, miseria y desesperanza fruto de la crisis económica. La crisis inspiró letras tan amargas como las de "Pan", "Yira, yira", "Acquaforte", "Al mundo le falta un tornillo" (grabadas por Gardel), "Temporal", "¿Qué sapa, Señor?", "¿Dónde hay un mango?" y muchas más.
Camisa de once varas
La génesis de "Al pie de la Santa Cruz" nos lleva a detenernos en la confesión del teniente Villanova, el cual aseguraba que conoció al artista de joven, en el barco que los trajo de regreso desde la prisión del Fin del Mundo; durante el largo viaje compartieron cantos y payadas y al arribar conservó de él una postal firmada junto a otros compañeros.
Investigaremos los pormenores de la anécdota, en paralelo a otras referencias que han surgido con respecto al "mito" del Gardel prisionero.
Contrastaremos datos con el mayor rigor que nos sea posible, superando prejuicios y siguiendo las pistas dejadas por antiguos testimonios, y documentos nuevos. Sabemos que nos metemos en camisa de once varas (negras y amarillas) que pueden herir suceptibilidades, pero queremos ayudar a desentrañar este misterio. ¿Nos acompañas?...
Enrique Delfino compuso la melodía de "Al pie de la Santa Cruz". La letra pertenece a Mario Zoppi Battes Stella, más conocido como Battistella, o Baty (1).
Gardel fue el primero en grabarla, el 18 de septiembre de 1933. Poco después, 11 de octubre, vendría la versión de Alberto Gómez, que respeta por completo al original.
Battistella y Gardel habían trabajado juntos en Europa legando una serie de obras maestras. Excepto la primera, "Sueño querido" (23/07/32), todas las demás fueron hechas en coautoría. Ellas son:
"Melodía de arrabal" (25/01/33),
"Criollita de mis amores" (15/02/33),
"Me da pena confesarlo" (15/02/33),
"Desdén" (17/03/33),
"Estudiante" (17/03/33),
"Cuando tú no estás" (17/03/33),
"Mañanita de sol" (26/09/33).
Pero aún grabarían dos obras más. Cuando Mario Battistella regresó a Buenos Aires desde Barcelona –a bordo del SS Conte Biancamano el 30 de junio de 1933– Gardel aprovechó para volver a trabajar juntos en nuevas creaciones.
El 18 de septiembre registraron "Al pie de la Santa Cruz" y "Medallita de la suerte".
"Medallita de la suerte" era un pedido expreso que Gardel hizo a Baty para que le acoplara versos a la melodía del tango "Mi Alhaja" o "Mon bijou" (adaptación rítmica del bambuco colombiano "Mis Perros", que el duo Gardel-Razzano inscribió a su nombre en 1918).
La tercera grabación prevista –que quedó fuera– era el vals "Debilidad" o "Faiblesse", escrita por Gardel-Battistella-Le Pera.
Eran obras compuesta de manera grupal. Por tanto, es muy probable que "Al pie de la Santa Cruz" haya surgido de igual modo.
Tal convicción se acentúa al considerar que El Morocho venía de mantener un encuentro con el teniente Eduardo Villanova y su hijo, en el teatro 25 de mayo de Villa Urquiza y que la letra encaja a la perfección con la historia sufrida por el susodicho militar y sus compañeros de armas. La nave-prisión, en la cual estuvieron hasta que se dictaminó el traslado, se llamaba... «Santa Cruz».
| Oficiales detenidos en la cubierta del barco-prisión «Santa Cruz» tal como puede leerse en el epígrafe original. Eduardo Villanova aparece en el centro de la imagen, de pie a la derecha del personaje que lleva traje y sombrero blancos. (Foto publicada en Revista Caras y Caretas, febrero 1905.) |
Los dramáticos sucesos de 1905 cobraban nueva vigencia a partir de 1930 debido a los encarcelamientos masivos que estaba llevando a cabo la dictadura del General Uriburu, unido a la desocupación, miseria y desesperanza fruto de la crisis económica. La crisis inspiró letras tan amargas como las de "Pan", "Yira, yira", "Acquaforte", "Al mundo le falta un tornillo" (grabadas por Gardel), "Temporal", "¿Qué sapa, Señor?", "¿Dónde hay un mango?" y muchas más.
Camisa de once varas
La génesis de "Al pie de la Santa Cruz" nos lleva a detenernos en la confesión del teniente Villanova, el cual aseguraba que conoció al artista de joven, en el barco que los trajo de regreso desde la prisión del Fin del Mundo; durante el largo viaje compartieron cantos y payadas y al arribar conservó de él una postal firmada junto a otros compañeros.
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| Oficiales a bordo del transporte «Santa Cruz», donde se hallan los detenidos políticos. (Foto publicada en Revista Caras y Caretas, febrero 1905.) |
Contrastaremos datos con el mayor rigor que nos sea posible, superando prejuicios y siguiendo las pistas dejadas por antiguos testimonios, y documentos nuevos. Sabemos que nos metemos en camisa de once varas (negras y amarillas) que pueden herir suceptibilidades, pero queremos ayudar a desentrañar este misterio. ¿Nos acompañas?...
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| Familiares despidiendo a las embarcaciones que llevaban prisioneros hacia Ushuaia, tras la fallida revolución de 1905 en la que participó Villanova. |
Escribe versos, compone estilos
Los creadores suelen tomar vivencias personales, o cercanas, como materia de inspiración. Y ciertamente las referencias a la cárcel, e incluso al presidio del Sur, aparecen a lo largo de la discografía del Zorzal. En 1923 grabó un tango de su propia autoría: "Amor perdido". Allí narra las penurias de un joven del arrabal que al igual que él es cantor, guitarrero y compositor de música criolla. Un duelo por una mujer hace que sea encarcelado en la gélida prisión; inhóspito sitio donde la poesía y la música se convierten en su único refugio y evasión.
Aunque la composición nunca se registró en SADAIC, suele citarse como creación de Eduardo Bonessi, maestro de música del Zorzal; mas el profesor dejó bien claro que él compuso la melodía mientras que el texto era un aporte del cantor, escrito tal vez con ayuda de Razzano (3).
AMOR PERDIDO Tango.
Los creadores suelen tomar vivencias personales, o cercanas, como materia de inspiración. Y ciertamente las referencias a la cárcel, e incluso al presidio del Sur, aparecen a lo largo de la discografía del Zorzal. En 1923 grabó un tango de su propia autoría: "Amor perdido". Allí narra las penurias de un joven del arrabal que al igual que él es cantor, guitarrero y compositor de música criolla. Un duelo por una mujer hace que sea encarcelado en la gélida prisión; inhóspito sitio donde la poesía y la música se convierten en su único refugio y evasión.
Aunque la composición nunca se registró en SADAIC, suele citarse como creación de Eduardo Bonessi, maestro de música del Zorzal; mas el profesor dejó bien claro que él compuso la melodía mientras que el texto era un aporte del cantor, escrito tal vez con ayuda de Razzano (3).
AMOR PERDIDO Tango.
VERSIÓN Única: Voz: Carlos Gardel. Acompañamiento: Guillermo Desiderio Barbieri y José María Aquilar (guitarras). Sello Editor: Odeón Argentina. Disco: Nº 18084. Lado: B. Matriz: Nº 1568. Fecha de grabación: 1923. Lugar: Buenos Aires (Argentina). Total de maquetas grabadas: 1. Publicadas: 1. Sistema de grabación: Mecánico. Música: Eduardo Bonessi (1 de diciembre de 1897 - 2 de octubre de 1981). Del mismo autor Gardel grabó: "De flor en flor", tango (letra de Domingo Gallicchio) "Echaste buena", tango (Enrique Dizeo) y "Matála", tango (Julio Bonett). Letra: Eduardo Bonessi y Carlos Gardel (posible colaboración de José Razzano). Título sin registrar en SADAIC.
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Letra original Modificaciones de Gardel
AMOR PERDIDO (Tango)
Linda muchacha de genio alegre
que en los floreos del arrabal,
no sabe nunca cuál es la senda
donde le ofrecen el bien o el mal.
Cuántos cantores su gloria evocan
la triste historia del arrabal,
cuántas guitarras por ella tocan
bajo los vértigos de la ebriedad.
Ha enloquecido a la muchachada
que la disputan, fiera y brutal,
hoy se broncaron y corrió sangre
por la sirena del arrabal.
Hoy en la isla de los Estados (4)
un homicida ¿cuándo saldrá?
Dicen que llora su amor perdido,
la musa trágica del arrabal.
Y en el invierno, cuando la nieve
llena de frío su alma mortal,
escribe versos, compone estilos,
para la infame del arrabal.
Linda muchacha de pelo alegre
que en los floreos del arrabal,
no sabe nunca cuál es la senda
donde le ofrecen el bien o el mal.
Y hay más antecedentes que resultaría muy extenso detallar. Baste añadir que desde el arranque de su carrera profesional fue dejando alusiones a la prisión. Una primitiva composición suya lleva el sugestivo título de: "El Prisionero" (5). Es la cuarta de las 15 canciones iniciales, grabadas en abril de 1912. Corresponde a la matriz 56751.
Se desconoce el destino de la misma, pues nunca se ha podido localizar. Tampoco se sabe si se perdió de forma accidental
o se retiró de la venta.
EL PRISIONERO Canción criolla.
La información que han transmitido diversas fuentes (6) es que El Morocho purgó una condena de dos años por robos reiterados, siendo reducida a unos meses, por buena conducta. Parte de ella –entre mediados de 1906 y febrero de 1907– la habría cumplido en el Presidio Militar de Ushuaia, celda derecha Nº 15, Pabellón Nº 4, prontuariado con el alias de Carlos Garderes, número de identificación 15.861, sección C.A., expediente 55.223. ¿Qué hay de cierto en todo ello?
De forma oficial, la mayor parte de los investigadores gardelianos descarta de plano tal posibilidad. Alegan cuatro razones principales: que faltan documentos oficiales, que a Carlos Gardel se le otorgó un certificado de buena conducta en 1923, que en sus legajos no aparece la detención en Ushuaia, que en 1906 era menor de edad.
El primero resulta un argumento tautológico, pues en realidad faltan los expedientes de "todos" los cautivos de Ushuaia, incluídos los más célebres. Nadie sabe a ciencia cierta cómo "desaparecieron" esos papeles. Se dice que al cerrarse el penal en 1947 fueron trasladados a un sótano de calle Las Heras que luego se inundó, o bien que se destruyeron al demolerse el edificio. Otros dicen que los propios guardicárceles sureños se deshicieron de las pruebas. Resulta entonces muy difícil corroborar la presencia de quiénes estuvieron retenidos allí, donde incluso se asegura la presencia de otras celebridades, antes de convertirse en famosos, tal es el caso del boxeador Luis Ángel Firpo, el Mariscal Tito (Jozip Broz) o el diputado radical Pedro Bidegain (mencionado en el tango "Largue a esa Mujica").
EL PRISIONERO Canción criolla.
Versión Única (Inédita). Título: "El prisionero". Género: canción criolla. Voz: Carlos Gardel. Acompañamiento: Carlos Gardel (guitarra). Matríz Nº 56751. Sistema de grabación: Mecánico. Sello Editor: Columbia Record. Fecha de grabación: 2 de abril de 1912 (?). Lugar: Avenida de Mayo y Perú, Buenos Aires (Argentina). Total de maquetas grabadas: 1. Publicadas: Ninguna. Música y letra: Carlos Gardel (?). Sin registrar en SADAIC.
Por aquí no pasó nunca el Dante... El mar sirve de fondo decorativo a este teatro de tragedias y misterios.
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¿Mito o realidad?
La información que han transmitido diversas fuentes (6) es que El Morocho purgó una condena de dos años por robos reiterados, siendo reducida a unos meses, por buena conducta. Parte de ella –entre mediados de 1906 y febrero de 1907– la habría cumplido en el Presidio Militar de Ushuaia, celda derecha Nº 15, Pabellón Nº 4, prontuariado con el alias de Carlos Garderes, número de identificación 15.861, sección C.A., expediente 55.223. ¿Qué hay de cierto en todo ello?
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| Postal del presidio de Ushuaia. Foto Kohlmann. Aprox. 1920. |
El primero resulta un argumento tautológico, pues en realidad faltan los expedientes de "todos" los cautivos de Ushuaia, incluídos los más célebres. Nadie sabe a ciencia cierta cómo "desaparecieron" esos papeles. Se dice que al cerrarse el penal en 1947 fueron trasladados a un sótano de calle Las Heras que luego se inundó, o bien que se destruyeron al demolerse el edificio. Otros dicen que los propios guardicárceles sureños se deshicieron de las pruebas. Resulta entonces muy difícil corroborar la presencia de quiénes estuvieron retenidos allí, donde incluso se asegura la presencia de otras celebridades, antes de convertirse en famosos, tal es el caso del boxeador Luis Ángel Firpo, el Mariscal Tito (Jozip Broz) o el diputado radical Pedro Bidegain (mencionado en el tango "Largue a esa Mujica").
Quienes sacan a relucir el certificado de buena conducta –número 218.125 CC, otorgado el 15 de febrero de 1923–, omiten considerar que en esa fecha Carlos ya se había inscripto como uruguayo, dando un apellido falso, padres falsos… Una persona jurídica nueva, que había estado "indocumentada" hasta entonces. Y como tal carecía de antecedentes policiales (o de cualquier otro tipo). El artífice de la estrategia para regularizar la identidad de su representado (y de paso borrarle su pasado) fue el Jefe de Investigaciones, Eduardo de Santiago, comisario de origen uruguayo, militante pro-Yrigoyenista, que gestionó todos los documentos del músico, desde 1920 hasta 1930.
Los expedientes judiciales en lo penal anteriores a 1920 siguieron el proceso normal de conservación por treinta años, y luego se quemaron. Podría haberse alegado un interés histórico para su conservación, pero nadie lo hizo. Pese a ello manos anónimas recogieron y salvaron de las llamas a algunos de esos legajos. Los analizaremos más adelante.
La excusa de la edad tampoco es suficiente. Debemos considerar que Carlos estaba indocumentado y situaba su nacimiento en diferentes fechas y lugares, de modo que si algún juez tuvo en cuenta su declaración de nacimiento en 1887, figuraría con una edad de 18, o 19 años en 1906. De todas formas, el correcional de Ushuaia contaba con una escuela de artes y oficios para menores, a partir de los 15.
Podemos ejemplificar este último punto citando el juicio de Enrique Nielsen, un muchachito de 15 años que el día 5 de agosto de 1908 rompió la cerradura del cajón del escritorio de su patrón, Don E. Mazini, para sustraer sesenta pesos m/n. Los distinguidos Miembros de la Excelentísima Cámara, doctores López Cabanillas, Saavedra, Méndez, Estévez, y el honorable juez Ernesto Madero firmaron la sentencia sin que les temblara el pulso: 5 años de trabajos forzados en la Penitenciaría Militar de Ushuaia.
Los expedientes judiciales en lo penal anteriores a 1920 siguieron el proceso normal de conservación por treinta años, y luego se quemaron. Podría haberse alegado un interés histórico para su conservación, pero nadie lo hizo. Pese a ello manos anónimas recogieron y salvaron de las llamas a algunos de esos legajos. Los analizaremos más adelante.
La excusa de la edad tampoco es suficiente. Debemos considerar que Carlos estaba indocumentado y situaba su nacimiento en diferentes fechas y lugares, de modo que si algún juez tuvo en cuenta su declaración de nacimiento en 1887, figuraría con una edad de 18, o 19 años en 1906. De todas formas, el correcional de Ushuaia contaba con una escuela de artes y oficios para menores, a partir de los 15.
Podemos ejemplificar este último punto citando el juicio de Enrique Nielsen, un muchachito de 15 años que el día 5 de agosto de 1908 rompió la cerradura del cajón del escritorio de su patrón, Don E. Mazini, para sustraer sesenta pesos m/n. Los distinguidos Miembros de la Excelentísima Cámara, doctores López Cabanillas, Saavedra, Méndez, Estévez, y el honorable juez Ernesto Madero firmaron la sentencia sin que les temblara el pulso: 5 años de trabajos forzados en la Penitenciaría Militar de Ushuaia.
Fin del mundo, principio de todo
Sólo es posible comprender esta historia si nos remontamos muy atrás, hasta 1884, cuando la Ciudad Más Austral del Mundo es fundada por Augusto Lasserre, un posible pariente paterno de Charles Romuald Gardes (Nota: para ampliar información sobre la posibilidad del antedicho parentesco ver Apéndice I). ![]() |
| Comodoro Augusto Lasserre (1826-1906). Fundador de Ushuaia. |
El 12 de octubre la flota comandada por Lasserre –héroe en las guerras civiles uruguayas– tomó posesión de la bahía, donde estaba asentada la colonia anglicana del reverendo Thomas Bridges y 350 indígenas yámana.
– "Quite esa bandera británica de inmediato o vuelo la iglesia a cañonazos" – amenazó Lasserre.
–"Es la única que tengo, no he puesto la argentina porque no he pedido conseguirla"– se excusó el reverendo.
Lasserre hizo traer entonces el pabellón blanquiceleste desde su cañonera, la "Paraná". Con salvas de 21 disparos se saludó el izado de la nueva insignia, oficializando la posesión del territorio.
Los primeros colonos argentinos fueron Luis Pedro Fique y su esposa Damiana Francia, que instalaron un almacén de ramos generales. Cada seis meses llegaban los barcos con provisiones: ropa, zapatos, espuelas, garbanzos…
Cuesta imaginar la soledad de aquellas regiones a fines del siglo XIX. El escritor Lobodon Garra las describió así: "Paisaje tétrico y desolado, entre montañas abruptas, espesa selva virgen, glaciares, turbales podridos y continuas brumas, lluvias y borrascas, que suman más de 300 días de precipitación al año. La humedad y la tristeza de estos lugares es insoportable."
El trabajo os hará libres
A poco de su fundación, Ushuaia fue nombrada Capital de Tierra del Fuego. Antonio Romero, primer jefe de la policía fueguina, y otras autoridades propusieron trasladar alrededor de 200 presos, para que construyeran la nueva prisión y demás infraestructuras. La idea era imitar lo que hacían Francia e Inglaterra que enviaban convictos a sus colonias para poblarlas. El Congreso Nacional sancionó la Ley Nº 3335 ordenando que las penas impuestas a reincidentes se cumplieran en los Territorios Nacionales del sur. El 3 de enero de 1896 se envió el primer contingente que comenzó a levantar la cárcel con piedras de las montañas, unidas con una mezcla de cemento, argamasa y arcilla. A partir de 1899 se hizo continuo el traslado de prisioneros desde la Penitenciaria Nacional.
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Omitiremos describir los horrores y vejaciones de aquel "Gulag" sureño.
Islas de los Esclavos
Durante los primeros tiempos se produjeron motines y fugas, lo cual generaba miedo e inquietud entre la escasa población civil de la zona. La respuesta más rápida y simple fue comenzar a trasladar reos cada vez "menos peligrosos".
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| Sublevación de octubre de 1904. Las frecuentes fugas y revueltas producían alarma entre la población civil. |
Se ajustaron las leyes. La ley 4144, denominada de "residencia", permitía deportar activistas y trabajadores extranjeros.
Hacia 1906, la policía porteña enviaba hacia el Sur adolescentes que estaban internados en reformatorios, prisiones, o vagaban por las calles (el Código Tejedor permitía encerrar incluso a niños de 10 años). Iban a parar allí a fin de "aprender un oficio": zapatería, imprenta, mantenimiento de locomotoras y ferrocarriles... En algunos casos los alojaban en la alcaldía situada cerca del penal, sobre la avenida Maipú. No obstante el hacinamiento era de tal magnitud –hasta 800 prisioneros en 380 celdas unipersonales– que muchas veces compartían alojamiento con el resto.
Si exceptuamos los pocos truculentos casos criminales "que fueron muy publicitados por la prensa" y expuestos como fachada para justificar la "máxima seguridad y severidad" de la institución, y dejando de lado los asesinos pasionales (por celos, furia, desengaño o defensa propia) en verdad tras las rejas se hacinaban en su mayor parte ladronzuelos o estafadores de poca monta que habían reincidido en delitos menores, a veces ni eso: chicos de la calle, cleptómanos, alcohólicos, vagabundos, locos, y también activistas políticos, militares revoltosos, sindicalistas, anarquistas, comunistas…
Gracias a una libre interpretación de las leyes, cualquiera podía terminar en Ushuaia, "por el robo de un paraguas o una gallina" (Arnoldo Caclini, 1992) o por resultar una molestia para el régimen de turno.
Hacia 1906, la policía porteña enviaba hacia el Sur adolescentes que estaban internados en reformatorios, prisiones, o vagaban por las calles (el Código Tejedor permitía encerrar incluso a niños de 10 años). Iban a parar allí a fin de "aprender un oficio": zapatería, imprenta, mantenimiento de locomotoras y ferrocarriles... En algunos casos los alojaban en la alcaldía situada cerca del penal, sobre la avenida Maipú. No obstante el hacinamiento era de tal magnitud –hasta 800 prisioneros en 380 celdas unipersonales– que muchas veces compartían alojamiento con el resto.
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| Banda de presos para recibir a menores recién arribados. |
Gracias a una libre interpretación de las leyes, cualquiera podía terminar en Ushuaia, "por el robo de un paraguas o una gallina" (Arnoldo Caclini, 1992) o por resultar una molestia para el régimen de turno.
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| Activista, cleptómanos, asesinos pasionales, maridos engañados, locos... la variopinta población del presidio en 1933. |
"Buraco"
Estando a 3.000 kilometros de Buenos Aires, el aislamiento de los reos era completo; perdían todo contacto con su antigua vida y sus familiares tampoco recibían noticias oficiales.
Estando a 3.000 kilometros de Buenos Aires, el aislamiento de los reos era completo; perdían todo contacto con su antigua vida y sus familiares tampoco recibían noticias oficiales.
Vale como ejemplo un caso concreto, narrado por la revista Caras y Caretas el 3 de octubre de 1906, referido al mayor Esteban García, compañero de prisión del teniente Villanova:
«El mayor del ejército nacional, don Esteban García, se encuentra detenido en el presidio de Ushuaia, por haber tomado parte activa en el movimiento revolucionario del 4 de febrero del año pasado. El 31 de julio –casi seis meses después de la prisión del citado mayor–, su esposa, que reside en Córdoba dió á luz un niño, y en el deseo de que el padre conociera al hijo, le envió repetidas veces el retrato. Pero todas las fotografías fueron secuestradas, ignórase si por las autoridades del presidio. ¡El padre no ha podido conocer al inocente!… Hay que imaginarse el inmenso dolor de la madre, que lejos del compañero de su vida, desea que la imagen del hijo vaya a endulzar las melancolías del que sacrificó su libertad en aras de una idea. La señora de García, nos remite el retrato del niño para que lo publiquemos. Tiene la seguridad de que, como algunos oficiales presos en Ushuaia reciben nuestra revista, el esposo podrá conocer á su hijo. El niño se llama Napoleón.»
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| Aislamiento absoluto de los presos. Octubre 1906. |
Llama mucho la atención, es inexplicable, la carencia de información fidedigna a cerca del período más importante, aquél donde se gestó el cantante popular, aquél que contiene el germen de todo lo que vendría después. (7)
Va a misa
Los salesianos fueron los primeros en revelar la versión de Gardel preso en la "Sodoma Fueguina". Los salesianos se establecieron en Ushuaia hacia 1904, de la mano del R.P. Fortunato Griffa. Monseñor Nicolás Esandi fue nombrado capellán del presidio. El 30 de abril de 1944 trasladó su puesto a uno de sus fieles colaboradores, el párroco Arturo Giannantonio. Organizaron la banda musical y los coros con los reclusos, dirigidos por Fray Ramón Capra.
Ellos tenían conocimiento de que Gardel había cumplido condena en el lugar. Refiriéndose al cantor «El padre Giannantonio, capellán del presidio de Ushuaia, decía: "El mejor de todos mis presos es un ex alumno de Don Bosco"». Así lo confesó el padre Raúl Entraigas en 1960, añadiendo: «un chico que ha vivido en ese ambiente no puede haberse desbarrancado hasta llegar a la hez de los vicios. Nuestros muchachos, aun cuando se desvían, conservan algo de aquello que han aprendido en el colegio.» (8).
Sus declaraciones pasaron desapercibidas, si bien R.P. Dr. Raúl Agustín Entraigas fue un destacado alto prelado, con sangre francesa y Tehuelche, que desarrolló una intensa labor ecuménica durante décadas en la tierra natal que tanto amó. Es autor del himno oficial de la provincia de Río Negro, y "Embajador Universal de la Patagonia". Reflejó la vida de Ceferino Namuncurá en la película "Mi hijo Ceferino" para la cual asesoró al guionista, Ulyses Petit de Murat.
Parece un contrasentido que mencionara el paso por el presidio del Rey del Tango, y comprometiera a las autoridades salesianas, sin tener la firme constancia que se trataba de un hecho real. Amén de la lealtad que todo buen religioso debe a la verdad, y a sus superiores, en su caso se suma la rigurosidad del historiador. Y es que además Entraigas fue un eximio y respetado historiador, con más de 30 libros biográficos, 300 artículos periodísticos, ponencias, ensayos, documentales… que recibieron varios premios. Fue fundador de la Junta de Investigaciones y Estudios Históricos de Río Negro, miembro honorífico de la Academia Nacional de la Historia, miembro de la Junta de Estudios Eclesiásticos de la Argentina, académico de la Real Academia de Letras de Sevilla, España… Palabra santa (o autorizada) donde las haya.
Sería una osadía tildar su testimonio de simple lapsus o desliz. "Su palabra va a misa".
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| Monseñor Esandi dando misa en el patio de la prisión. |
Sus declaraciones pasaron desapercibidas, si bien R.P. Dr. Raúl Agustín Entraigas fue un destacado alto prelado, con sangre francesa y Tehuelche, que desarrolló una intensa labor ecuménica durante décadas en la tierra natal que tanto amó. Es autor del himno oficial de la provincia de Río Negro, y "Embajador Universal de la Patagonia". Reflejó la vida de Ceferino Namuncurá en la película "Mi hijo Ceferino" para la cual asesoró al guionista, Ulyses Petit de Murat.
Parece un contrasentido que mencionara el paso por el presidio del Rey del Tango, y comprometiera a las autoridades salesianas, sin tener la firme constancia que se trataba de un hecho real. Amén de la lealtad que todo buen religioso debe a la verdad, y a sus superiores, en su caso se suma la rigurosidad del historiador. Y es que además Entraigas fue un eximio y respetado historiador, con más de 30 libros biográficos, 300 artículos periodísticos, ponencias, ensayos, documentales… que recibieron varios premios. Fue fundador de la Junta de Investigaciones y Estudios Históricos de Río Negro, miembro honorífico de la Academia Nacional de la Historia, miembro de la Junta de Estudios Eclesiásticos de la Argentina, académico de la Real Academia de Letras de Sevilla, España… Palabra santa (o autorizada) donde las haya.
Sería una osadía tildar su testimonio de simple lapsus o desliz. "Su palabra va a misa".
La gente es mala y murmura
Siguiendo la estela de lo afirmado por el padre Entraigas, el licenciado Carlos Pedro Vairo, actual director de la cárcel-museo, fue recogiendo diferentes revelaciones de viejos pobladores (9). Encontró que los testimonios eran múltiples y coincidentes: que lo apodaban "Carlitos", que en la prisión desarrolló su afición a la payada, que posteriormente se mantuvo silencio para evitar dañar la imagen del popular y querido artista, etc. Así se lo certificaron, entre otros, Manuel Buezas, ex director de la cárcel de Devoto, cuyo padre ejerció de guardiacárcel en aquel lugar a principios del XX (10), y familiares chubutenses del compositor Villa-Lobos, arreglador musical de Gardel.
Siguiendo la estela de lo afirmado por el padre Entraigas, el licenciado Carlos Pedro Vairo, actual director de la cárcel-museo, fue recogiendo diferentes revelaciones de viejos pobladores (9). Encontró que los testimonios eran múltiples y coincidentes: que lo apodaban "Carlitos", que en la prisión desarrolló su afición a la payada, que posteriormente se mantuvo silencio para evitar dañar la imagen del popular y querido artista, etc. Así se lo certificaron, entre otros, Manuel Buezas, ex director de la cárcel de Devoto, cuyo padre ejerció de guardiacárcel en aquel lugar a principios del XX (10), y familiares chubutenses del compositor Villa-Lobos, arreglador musical de Gardel.
El escritor y periodista Osvaldo Bayer –mientras estaba en el sur documentándose para su libro "Los vengadores de la Patagonia trágica" y posterior película "La Patagonia rebelde"–, halló por mera casualidad una serie de registros de principios de siglo asentando el traslado de Carlos Gardel junto a varios presos políticos. Al regresar a Buenos Aires comentó el hallazgo en distintos foros gardelianos, pero él desconocía la importancia de tales documentos. Creía que era un dato ya conocido por los especialistas. Dijo haber visto los papeles en el juzgado de Río Gallegos. Regresó para buscarlos. Nunca los volvió a localizar. No obstante constituye un manifiesto de interés porque podría ser otra prueba del paso de Gardel junto a Villanova y sus compañeros –detenidos políticos– pues los barcos carceleros transportaban también mercadería y correo, y hacían escalas en Río Gallegos, Santa Cruz, Comodoro Rivadavia, Puerto Madryn, Bahía Blanca, antes de arribar a Puerto Madero.
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| El periodista y escritor Osvaldo Bayer, en 1970. |
Rosendo Fraga en su nota "Carlos Gardel y la política" ("La Nación", 27 de junio de 1995) asevera que hacia 1905 el muchacho actuó como "campana" durante un robo, y recibió un balazo que quedó alojado en su pulmón izquierdo. Fue condenado a dos años de prisión y trasladado al sur, reduciéndose su estadía por buena conducta; retornó a Buenos Aires a comienzos de 1907 e inició entonces su exitosa carrera artística. Coinciden las fechas con el testimonio de Villanova. Fraga tenía una fuente privilegiada: su propio padre, el Coronel Rosendo Fraga, quien era Jefe de la Policía de Capital en el mismo momento que ocurrió la detención de Villanova y –supuestamente– la de Carlitos. Si alguien podía tener acceso a tal información, era él. (Nota: Puede verse al final del presente artículo, una significativa caricatura del Cnel. Fraga enseñando al presidente Quintana un listado de los detenidos en las revueltas de 1905.)
El periodista Blas Matamoro en 1956 recogió versiones coincidentes. El ex-comisario del Abasto, Domingo Tiola, –que también participó en las revueltas del 900–, afirma que detenía casi a diario a Carlitos "por chorear y ratear [robos pequeños] de los carros y puestos del Mercado". Edmundo Guibourg, Juan José de Soiza Reilly, y otros amigos de Carlitos, dieron fe de la existencia de dicho prontuario como "ladrón de gallinas", sin que tuviese, supuestamente, delitos de mayor gravedad. Sin embargo, se dice que en una de esas andanzas habría recibido un tiro en la pierna izquierda. ¿En la pierna... o en el pecho, según escribió Fraga? [Nota: Surge aquí el mismo debate que con el balazo que recibió en 1915, donde una parte de los testigos dicen que le impactó en el pulmón izquierdo y otros que fue en la pierna izquierda. Una bala fue hallada en su tórax durante la autopsia en Medellín, asimismo es cierto que Gardel rengueaba y se quejaba de sentir continuos dolores en la pierna. ¿Acaso hubo dos disparos, uno en 1905 y otro diez años después? Planteamos la duda, pero su respuesta puntual excede el marco de la presente investigación.]
El periodista Blas Matamoro en 1956 recogió versiones coincidentes. El ex-comisario del Abasto, Domingo Tiola, –que también participó en las revueltas del 900–, afirma que detenía casi a diario a Carlitos "por chorear y ratear [robos pequeños] de los carros y puestos del Mercado". Edmundo Guibourg, Juan José de Soiza Reilly, y otros amigos de Carlitos, dieron fe de la existencia de dicho prontuario como "ladrón de gallinas", sin que tuviese, supuestamente, delitos de mayor gravedad. Sin embargo, se dice que en una de esas andanzas habría recibido un tiro en la pierna izquierda. ¿En la pierna... o en el pecho, según escribió Fraga? [Nota: Surge aquí el mismo debate que con el balazo que recibió en 1915, donde una parte de los testigos dicen que le impactó en el pulmón izquierdo y otros que fue en la pierna izquierda. Una bala fue hallada en su tórax durante la autopsia en Medellín, asimismo es cierto que Gardel rengueaba y se quejaba de sentir continuos dolores en la pierna. ¿Acaso hubo dos disparos, uno en 1905 y otro diez años después? Planteamos la duda, pero su respuesta puntual excede el marco de la presente investigación.]
En la década de los '80, el Inspector Francisco L. Romay trató de aventar sospechas asegurando de manera tajante que mientras él estuvo como comisario en la Seccional Novena del Abasto, El Morocho «nunca tuvo cuentas con la justicia». No al menos en la sección a cargo de Romay. Sin embargo en el mismo reportaje finaliza admitiendo: «Pudo estar metido en algún lío con la politiquería o la mafia; conoció guapos, malevos, matones…».
Ben Molar, prócer de la música rioplatense, reconoció que la gente del ambiente tanguero muchas veces murmuraba a cerca del paso de Carlitos por el penal ushuariense. Vale decir que era un asunto "vox populi". Aunque insistió que se debería «pasar por alto algún tropezón de quien tanto dejó a la música de la ciudad».
Postal "posta"
Hasta aquí una reseña de relatos, rumores. Carecen de pruebas documentales… y sin embargo provienen de personas muy prestigiosas, que nada tenían que ganar en el asunto (más vale lo contrario). Los testigos no se conocían entre sí, y fueron reporteados por diferente personas, en épocas y lugares distantes.
Son relatos que se complementan con absoluta coherencia histórica. Además complementan al testimonio del teniente coronel Eduardo Virginio Villanova quien recibió de su padre una posible prueba: una tarjeta postal fechada el 21 de febrero de 1907, con la firma de varios compañeros suyos cuando regresaban de la prisión de Ushuaia, entre las que figura la de "C. Gardel". Según su versión, el cantor cumplió breve condena por reincidencia en robos menores y pequeñas estafas (Ley 3335). Tras la liberación, durante algo más de un mes compartieron el viaje de regreso a bordo del vapor SS Chaco, entre cantos, guitarreadas y desafíos de payadas.
Se volvieron a ver veintiséis años después, en los camerinos del Cine Teatro 25 de Mayo, en Villa Urquiza, cuando ambos estaban en la cumbre de sus respectivas carreras (Gardel como máxima estrella nacional, y Villanova como ex-edecán del presidente del país). Se estrecharon en cálido abrazo, y tuvieron oportunidad de rememorar juntos aquella dura experiencia de juventud. Villanova hijo, de 12 años de edad, presenció aquel reencuentro.
Son relatos que se complementan con absoluta coherencia histórica. Además complementan al testimonio del teniente coronel Eduardo Virginio Villanova quien recibió de su padre una posible prueba: una tarjeta postal fechada el 21 de febrero de 1907, con la firma de varios compañeros suyos cuando regresaban de la prisión de Ushuaia, entre las que figura la de "C. Gardel". Según su versión, el cantor cumplió breve condena por reincidencia en robos menores y pequeñas estafas (Ley 3335). Tras la liberación, durante algo más de un mes compartieron el viaje de regreso a bordo del vapor SS Chaco, entre cantos, guitarreadas y desafíos de payadas.
Se volvieron a ver veintiséis años después, en los camerinos del Cine Teatro 25 de Mayo, en Villa Urquiza, cuando ambos estaban en la cumbre de sus respectivas carreras (Gardel como máxima estrella nacional, y Villanova como ex-edecán del presidente del país). Se estrecharon en cálido abrazo, y tuvieron oportunidad de rememorar juntos aquella dura experiencia de juventud. Villanova hijo, de 12 años de edad, presenció aquel reencuentro.
El payador Tabaré De Paula y el periodista Blas Matamoro (11) entrevistaron al hijo de Villanova, en 1969 y 1970, que a la sazón ostentaba el grado de Teniente Coronel, y era Jefe del Servicio de Enrolamientos Militares Argentino, y les presentó copia de la postal mencionada, fotografías y otros documentos.
A partir de entonces se ha intentado desacreditar el testimonio apelando a toda clase de argumentos. Se aseveró que la firma en la postal era falsa, o que nunca existió tal postal, o que incluso Villanova mismo era un personaje ficticio (Espina Rawson, 2006). Sin embargo hemos podido constatar de forma fehaciente la existencia de los protagonistas y puntualizar los pormenores del suceso narrado. La anécdota también fue corroborado por Jorge Passo, cuñado de Villanova, al ser entrevistado por Javier Perpignan en 2008 (12) por lo que queda descartado por completo que se trate de un invento del periodismo, o que se hayan desvirtuado los informes originales.
Lo que hoy sabemos es que, al igual que su hijo, el teniente Eduardo Villanova (padre) fue un militar de ascendente carrera que culminaría siendo edecán de Hipólito Yrigoyen, presidente de la República entre el 12 de octubre de 1928 y 6 de septiembre de 1930. Estaba casado con Sara Passos, familiar de Juan José Passo (o Paso), prócer de la independencia argentina.
En febrero de 1905 participó en las revueltas armadas promovidas por Yrigoyen, contra Manuel Quintana, al que acusaban de menoscabar las instituciones democráticas (13). La gesta quedó reflejada en algunas canciones, como en el tango para piano "4 de febrero" escrito por Domingo Pizarro. Hay quien interpreta que la marcha inédita "Adelante" grabada por Gardel en febrero de 1925, glorifica tales sucesos al cumplirse su vigésimo aniversario.
A partir de entonces se ha intentado desacreditar el testimonio apelando a toda clase de argumentos. Se aseveró que la firma en la postal era falsa, o que nunca existió tal postal, o que incluso Villanova mismo era un personaje ficticio (Espina Rawson, 2006). Sin embargo hemos podido constatar de forma fehaciente la existencia de los protagonistas y puntualizar los pormenores del suceso narrado. La anécdota también fue corroborado por Jorge Passo, cuñado de Villanova, al ser entrevistado por Javier Perpignan en 2008 (12) por lo que queda descartado por completo que se trate de un invento del periodismo, o que se hayan desvirtuado los informes originales.
Lo que hoy sabemos es que, al igual que su hijo, el teniente Eduardo Villanova (padre) fue un militar de ascendente carrera que culminaría siendo edecán de Hipólito Yrigoyen, presidente de la República entre el 12 de octubre de 1928 y 6 de septiembre de 1930. Estaba casado con Sara Passos, familiar de Juan José Passo (o Paso), prócer de la independencia argentina.
En febrero de 1905 participó en las revueltas armadas promovidas por Yrigoyen, contra Manuel Quintana, al que acusaban de menoscabar las instituciones democráticas (13). La gesta quedó reflejada en algunas canciones, como en el tango para piano "4 de febrero" escrito por Domingo Pizarro. Hay quien interpreta que la marcha inédita "Adelante" grabada por Gardel en febrero de 1925, glorifica tales sucesos al cumplirse su vigésimo aniversario.
Los rebeldes en Córdoba (entre los que se encontraba Eduardo Villanova) secuestraron al vicepresidente Figueroa Alcorta, al hijo del general Julio Roca y al gobernador provincial Vicente Olmos.
Negociaron su liberación, a cambio de una amnistía general. Mas la revuelta fue rápidamente desbaratada, –debido a una serie de incidencias y traiciones internas–. Los jefes y oficiales sublevados debieron deponer las armas, siendo muchos deportados al penal de Ushuaia. Yrigoyen se comprometió a mantener con dinero de su bolsillo a las familias de sus leales encarcelados. (Nota: en el apéndice II añadimos el listado completo de los procesados. Tal vez los descendientes de esas personas conserven y puedan aportar mayor información a cerca del esta jalón de la historia.)
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| Autoridades mantenidas como rehenes por parte de los militares sublevados. |
¡Fiiiiirme!
Los presos sabían que las probabilidades de volver vivos del Fin del Mundo eran escasas. Tenían por costumbre dejar esquelas firmadas, como constancia de su partida y su llegada. Así lo hicieron Villanova y sus compañeros. Aquí vemos un facsímil de una postal fechada en Ushuaia el 1 de agosto de 1905, firmada por veintidós presos políticos, incluyendo la de Eduardo Villanova (en aquél momento era Ayudante de Probeste).
A continuación detallamos todos los nombres de los firmantes, sus cargos y años de condena (ordenados según su aparición en la postal, leída desde arriba hacia abajo, y de izquierda a derecha).
Adolfo Frigerio (Farmacéutico del batallón Rosario) 6 años.
Epifanio Ferreyra (Ayudante de Probeste) 3 años.
Pedro Quiroga (Teniente Primero) 6 años.
J B loches (?) (sin identificar)
Luciano Cáceres (Teniente Primero) 6 años.
Leopoldo Vivanco (Subteniente) 6 años.
Ángel Ignacio Iza (Alférez) 6 años.
Harmando Verdaguer (Alférez) 3 años.
Benito Meana (Capitán) 8 años.
Rafael Méndez (Ayudante de Probeste) 6 años.
Eduardo Dozo (Ayudante de Probeste) 6 años.
Eduardo Catán (Ayudante de Probeste) 6 años.
Mateo Ruiz (Coronel) 8 años.
Eduardo Villanova (Ayudante de Probeste) 4 años.
José V. Salcedo (?) (Teniente Primero) 6 años.
Emiliano Lascano (Subteniente) 4 años.
Julián Rodríguez Várela (Ayudante de Probeste) 3 años.
Virgilio Avellaneda (Ayudante de Probeste) 3 años.
Esteban García (Mayor) 6 años.
Horacio Guillermón (Subteniente) 3 años.
Aníbal Villamayor (Mayor) 8 años.
Horacio Tort (Ayudante de Probeste) 4 años.
El presente tarjetón pertenecía a Tino, una persona que
viajaba a bordo de los barcos que cada dos meses llevaban provisiones al Sur. En uno de tales viajes visitó a los militares encarcelados, cuyos nombres habían salido en todos los diarios y eran muy famosos. Tino les hizo firmar la tarjeta
(no excenta de ironía, porque incluye el dibujo de una inocente niña
protegiéndose de los hielos). Luego se la regaló a sus amigas Delia y María Teresa
Puente. En esa época estas hermanas de 15 y 16 años coleccionaban postales firmadas por personajes anónimos o celebridades. Llegaron a reunir muchas piezas de gran valor, con dedicatorias –y a veces hasta con poesías inéditas– de Carlos Guido y Spano, Emilio Mitre, Thomas Alba Edison, Luis Saénz Peña, Dardo Rocha…
Eso explica la dedicatoria escrita al dorso: «Ushuaia, Agosto 1º, 1905. Mis queriditas: Les envío esta [postal] que he hecho firmar por todos los presos políticos, que para Ustedes que son coleccionistas es bastante curiosa sino de valor. Mil besos para todos y dos más cariños para Ustedes, de Tino.»
[Nota: Agradecemos este aporte de gran valor histórico al Sr. José Antonio Puente, y a la investigadora Martina Iñiguez, por haber rastreado y obtenido tan valioso documento.]
Fondo blanco
Se recibían ese año como Maestros de Esgrima (Probestes) de Tercera Clase. Debían comprometerse a prestar servicio en el Ejército durante al menos cinco años después de obtenido el título. Así, ascenderían a Suboficiales, y posteriormente, cada cuatro años, podrían ascender a Subteniente, Teniente Primero y Teniente Coronel.
Eso explica la dedicatoria escrita al dorso: «Ushuaia, Agosto 1º, 1905. Mis queriditas: Les envío esta [postal] que he hecho firmar por todos los presos políticos, que para Ustedes que son coleccionistas es bastante curiosa sino de valor. Mil besos para todos y dos más cariños para Ustedes, de Tino.»
[Nota: Agradecemos este aporte de gran valor histórico al Sr. José Antonio Puente, y a la investigadora Martina Iñiguez, por haber rastreado y obtenido tan valioso documento.]
Fondo blanco
Los militares permanecían aislados del resto de los presos. Se les daba ciertos "privilegios", como el uso de abrigos adicionales. En cierta ocasión a Villanova se le permitió fotografiarse junto a sus compañeros. Las copias fueron firmadas y remitidas a cada familia. Se conservó así esta imagen donde aparece Villanova (el primero a la izquierda) acompañado por Virgilio Avellaneda, Julián Rodríguez Várela, y recostados en la nieve: Horacio Tort, Juan B. Ledesma y José J. Ávalos. La foto es otra prueba de la presencia de Villanova en aquella prisión.
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| Fotografía tomada y firmada en Ushuaia (de izq. a der.): Eduardo Villanova, Virgilio Avellaneda, Julián Rodríguez Várela, Horacio Tort, Juan B. Ledesma y José J. Ávalos. [Gentileza: Martina Iñiguez.] |
Los seis correligionarios eran "Ayudantes de Preboste" (14) y
se habían conocido en la Escuela de Gimnasia y Esgrima; elegidos por
los jefes de sus respectivas divisiones, por ser los más distinguidos y
aptos para tal honor.
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| Horacio Tort, mencionado con su nombre mal. En Revista Caras y Caretas. 1905. |
Provenían de los siguientes cuerpos:
Batallón de Zapadores Minadores (de Córdoba), Eduardo Villanova y Horacio Tort.
Batallón de Telegrafistas (de Córdoba), José J. Ávalos.
Batallón número 2 de Cazadores (de Mendoza), Virgilio Avellaneda.
Batallón número 3 de Artillería, Juan Ledesma y Julián Rodríguez Várela.
Se recibían ese año como Maestros de Esgrima (Probestes) de Tercera Clase. Debían comprometerse a prestar servicio en el Ejército durante al menos cinco años después de obtenido el título. Así, ascenderían a Suboficiales, y posteriormente, cada cuatro años, podrían ascender a Subteniente, Teniente Primero y Teniente Coronel.
En
el medio estalló la "Revolución Radical"… Siendo leales a sus jefes se
suman a la rebelión. Tras el aplastamiento de la misma son juzgados y condenados con penas que oscilaban entre 3 y 6 años en el presidio de Ushuaia.
Se
trata por tanto de combatientes con un alto sentido del valor,
honorabilidad, nobleza, rectitud. Fueron capaces de entregar su vida en
pos de una causa que consideraban justa. Por fidelidad a sus superiores
sufrieron los rigores del exilio y la cárcel.
Regreso desde el fin
Los militares detenidos fueron indultados poco después de fallecer Manuel Quintana. El sucesor presidencial, Figueroa Alcorta, dictó la ley 4939, en junio de 1906, concediendo una amnistía general de carácter limitado, dejando en manos del gobierno la admisión de los militares.
El indulto entró en vigor en enero de 1907 (acentado en el libro de sesiones del Congreso, página 1.095). Los primeros reos llegaron a Buenos Aires a finales de febrero tras un mes de viaje.
El indulto entró en vigor en enero de 1907 (acentado en el libro de sesiones del Congreso, página 1.095). Los primeros reos llegaron a Buenos Aires a finales de febrero tras un mes de viaje.
Como los militares habían permanecido aislados del resto de los
presos comunes, Villanova sólo pudo tomar contacto con Gardel a bordo del barco de
regreso.
Arribaron a Buenos Aires el 21 de febrero de 1907 a bordo del vapor SS Chaco. Yrigoyen en persona acudió al puerto a recibirles, entregándoles medallas con el número de penado (a Villanova, correspondía el 130) y grabadas por detrás la fecha de la insurrección coronada por la frase: "A presidio por la patria".
Los amigos de Villanova quisieron que recordara de forma alegre aquel día. Obsequiaronlé una tarjetita con una dedicatoria divertida que aludía a la leve indisposición que sufrió el curtido militar al llegar al puerto, seguramente síntoma de las emociones acumuladas y el debilitamiento físico: "Al Sr. Villanova, intrépido marinero de la costa del Sud, que atravesó el Cabo de Hornos y se mareó en el Río de la Plata". La frase fue pensada y escrita por Adrián Patroni (por error De Paula le cita como "Patrón") un activo dirigente obrero socialista que participó en la creación de F.O.R.A. (15), pintor y publicista, miembro de la Masonería al igual que Yrigoyen. Está firmada por él y por otras siete personas, entre ellos: «C.Gardel».
La tarjeta fue adquirida en Buenos Aires y formaba parte de las ediciones de Aquilino Fernández, fotógrafo aficionado que a comienzos del 900 había montado su propia editorial, de efímera existencia, en la calle Victoria 1958 (actual Hipólito Yrigoyen).
Aquilino nunca se acercó a la Patagonia para fotografiar esos parajes, de modo que los amigos de Villanova se tuvieron que conformar con adquirir la número 87 de la serie, en la que al menos se ve una embarcación, a tono con la irónica dedicatoria; reproduce una panorámica del Puerto de Bajada Grande, Paraná, Provincia de Entre Ríos. Era un souvenir usual, tal como prueban las dos reproducciones que exponemos a continuación y que llevan al dorso sellos de correo, fechadas el 29 de diciembre de 1903 y 4 de octubre de 1905. Que sepamos jamás fueron reimpresas. El anuncio más antiguo que hemos conseguido es del año tres. De modo que adquirir el mismo modelo transcurrida la primera década del siglo, hubiese resultado muy dificultoso.
¡Ponéle la firma, Pive!
La tarjeta fue adquirida en Buenos Aires y formaba parte de las ediciones de Aquilino Fernández, fotógrafo aficionado que a comienzos del 900 había montado su propia editorial, de efímera existencia, en la calle Victoria 1958 (actual Hipólito Yrigoyen).
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| Anuncio publicitario de 1903 de las tarjetas postales de Aquilino Fernández, miembro de la Asociación de Fotógrafos Aficionados Argentinos. Editaba postales con paisajes de Argentina. |
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| Postal idéntica a la de Villanova. Fecha: 29 diciembre 1903. |
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Del análisis grafológico y comparativo de la evolución de la firma de Gardel (ver más abajo) se
refleja que la que aparece en la tarjeta es la misma que dibujaba en
esa época, diferente a la que hacía en 1933, por ejemplo. Esta
información era imposible que los Villanova –padre o hijo– la
imaginaran o adivinaran por azar, o que fueran capaces de falsificarla
con tanta rigurosidad. De modo que esto nos lleva a pensar que Villanova dijo la verdad, y que Gardel le acompañó en el barco.
Por lo además todos los pormenores del relato se han corroborado de forma fehaciente: queda comprobada su estadía de dos años en la prisión de Ushuaia. En el Archivo General de la Armada consta que en 1907, el vapor Chaco realizó dos viajes de ida y vuelta al presidio, el primero de ellos con arribo en la fecha indicada por la postal. Incluso hasta sabemos documentalmente que varios de los firmantes integraban la banda musical de sus respectivas companías, lo que avala que eran músicos que pudieron venir cantando junto al jovencito Gardel (16).
Por lo además todos los pormenores del relato se han corroborado de forma fehaciente: queda comprobada su estadía de dos años en la prisión de Ushuaia. En el Archivo General de la Armada consta que en 1907, el vapor Chaco realizó dos viajes de ida y vuelta al presidio, el primero de ellos con arribo en la fecha indicada por la postal. Incluso hasta sabemos documentalmente que varios de los firmantes integraban la banda musical de sus respectivas companías, lo que avala que eran músicos que pudieron venir cantando junto al jovencito Gardel (16).
Inciso a parte merece el tema de la edad declarada por el cantor: según Villanova, decía tener veintitrés años. Oficialmente debía tener 16 años. Hoy es bien sabido que en la intimidad El Zorzal se decía nacido en 1884 (según testificaron varios amigos suyos). Hacia el final de su vida siempre confesaba más edad que la señalada por sus documentos. Este dato tampoco podía ser conocido por Villanova.
El supuesto reencuentro se produjo veintiséis años más tarde, en los camerinos del Cine Teatro 25 de Mayo, calle Triunvirato 4440. Pese a los esfuerzos por documentar la existencia de tales recitales en Villa Urquiza, poco y nada se sabía al respecto, hasta que por fin, en 2008, un vecino de la localidad, Oscar Traviesas, presentó un anuncio de 1933 con los shows ofrecidos los días 9 y 10 de septiembre, resultando ser las últimas presentaciones del Zorzal por los barrios porteños. Es por tanto un nuevo hecho que se ha podido constatar, 40 años después, y que contribuye a fortalecer la veracidad global del relato (17).
Tras la referida reunión, Gardel graba el tango "Al pie de la Santa Cruz", que podría estar describiendo la situación vivida por el oficial o sus compañeros, presos en el buque "Santa Cruz".
Todo encaja.
Todo encaja.
A continuación comparamos la firma de la postal, con otras firmas de Gardel, de distintos periodos, desde 1904 a 1935 ya que la rúbrica de cada persona va cambiando con el paso del tiempo.
A la derecha indicamos el año y de dónde fue extraída, si acaso iba acompañada de una huella dactilar lo consignamos a la izquierda.
Siempre usó el nombre Carlos, que consideraba suyo, empero el apellido lo mutaba –Gardes, Gardés, Gardez, Gardel, Garderes...–. Tal vez por ese motivo el dibujo de la C se mantuvo más estable que el de la G.
Siempre usó el nombre Carlos, que consideraba suyo, empero el apellido lo mutaba –Gardes, Gardés, Gardez, Gardel, Garderes...–. Tal vez por ese motivo el dibujo de la C se mantuvo más estable que el de la G.
La C en la postal de Ushuaia coincide con la que Carlos dibujaba en similiar período (es parecida a la de 1904, y distinta a otras posteriores). La G ofrece alguna duda más, pues está hecha con trazo descendente. Realizando pruebas adicionales, con la firma del expediente policial de 1915 y de la cédula Nº 383017, del 8 de octubre de 1923, ambas dibujadas como si fueran minúsculas, confirmamos que la inclinación y morfología del trazado es idéntica.
| Cédula de Identidad Nº 383017, del 8 de octubre de 1923. |
La coincidencia de ambas rasgos descendentes es total.
Al encastrar los rasgos de las ges iniciales, de forma automática coinciden el resto de los caracteres.
Se intentó descalificar la dedicatoria alegando que El Máximo nunca escribía "C. Gardel". Tal abreviatura pudiera significar que quiso ocultar su identidad (por eso omitió el nombre y usó un apellido falso). Sin embargo en otros momentos de su vida firmó de la misma manera. A continuación exponemos una foto de los años '30 autografiada con la frase: «Al señor Medeiro, afectuosamente: C. Gardel».
El manuscrito de "El Poncho del olvido", poema de Andrés Cepeda transcripto el 2 de marzo de 1912 en una hoja conservada por José Razzano, lleva la firma de: «C. Gardel».
Por lo tanto, ya ninguna duda puede caber que es la signatura del Gran Artista, pues es imposible que "por pura casualidad" dos personas que se apellidaban igual tuvieran "exactamente" la misma escritura, en la misma época y lugar.
Teniendo la certeza que el cantor firmó la postal de 1907, corroboramos un hecho adicional muy destacable: se hacía llamar "Gardel" aún siete años antes que estallara la Primera Guerra Mundial. ¿Quizás sea el año del nacimiento de su apellido artístico? ¿Marca acaso el nacimiento del "Gardel Artista"?
Cambié de nombre, cambié de cara...
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| Manuscrito de 1912, firmado por "C. Gardel". |
Teniendo la certeza que el cantor firmó la postal de 1907, corroboramos un hecho adicional muy destacable: se hacía llamar "Gardel" aún siete años antes que estallara la Primera Guerra Mundial. ¿Quizás sea el año del nacimiento de su apellido artístico? ¿Marca acaso el nacimiento del "Gardel Artista"?
Cambié de nombre, cambié de cara...
Según los comisarios Raúl Torre y Juan José Fenoglio, los continuos cambios de identidad previos a 1920 parecen reflejar un perpetuo intento del músico por ocultar su pasado delictivo. Los citados autores hacen hincapié en el vínculo que de muy joven mantenía con la banda del poeta y ladrón Andrés Cepeda, amistad confirmada, entre otros, por el payador Francisco Norberto Bianco y por José Razzano, quienes también eran amigos del mencionado bardo. Analizaremos esa relación en otros estudios; acotaremos aquí que cuando El Morocho viajó a Brasil en agosto de 1915, fue detenido por la policía de São Paulo en compañía de varios truhanes, entre ellos un tal Yéyaro, alias "Barriga Retobada", que formaba parte de la banda de Cepeda.
Tras cambiar su identidad haciéndose pasar por uruguayo hijo de los inexistentes orientales Carlos y Berta Gardel, tramitó un certificado de buena conducta que le fue concedido el 15 de febrero de 1923 para conseguir la ciudadanía argentina. Al fallecer se gestionó su herencia vinculándolo a Charles Romauld Gardes, lo cual hizo resurgir prontuarios olvidados… En 1936, Mariano de Vedia y Mitre –escritor, historiador, abogado y el intendente de la Ciudad de Buenos Aires que erigió el obelisco–, se negó a poner el nombre "Carlos Gardel" a una plazoleta, alegando que el fallecido ídolo poseía antecedentes policiales.
A su vez, Monseñor Gustavo J. Franceschi, capellán de la Penitenciaría Nacional, se apresuró en firmar artículos en verios medios —por ejemplo, en las revistas "Máscara" y "Criterio"— a fin de evitar que el pueblo tomara como ídolo a quien él consideraba "símbolo de la anarquía en el sentido más estricto de la palabra".
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| Dr. Mariano de Vedia y Mitre, intendente de la Ciudad de Buenos Aires (19 noviembre 1932 a 19 febrero 1938). |
¿Pero cuáles habían sido los "delitos" del Gran Carlitos? ¿Cuáles eran sus antecedentes? Los expedientes judiciales en lo penal se conservan por treinta años, luego se procede a su incineración. Eduardo de Santiago, ex-comisario uruguayo gestor de los papeles del cantor, borró los vínculos de El Mudo con su pasado al momento de regularizar su identidad jurídica como ciudadano uruguayo. El artista movilizó sus influencias y contactos para destruir cualquier evidencia documental de su pasado. Esa destrucción continuó después de su fallecimiento. En la actualidad se siguen escondiendo, y quizás destruyendo, documentos... Y aún así...
El primer antecedente que conocemos es una curiosa ficha policial de septiembre de 1904, donde declaró llamarse "Carlos Gardez". Había sido detenido en Florencia Varela, en una zona de prostíbulos, y dijo ser menor de edad (14 años) nacido en "Tolosa", Francia, habiendo llegado al país hacia diciembre de 1890, a los 6 meses de edad. Permaneció en la cárcel prácticamente una semana entera desde el domingo 11 de septiembre hasta el sábado 17, día en que figura como retirado por su padre (?).
Recientemente –en octubre de 2012– Martina Iñiguez y Ricardo Ostuni (Q.E.P.D.) han localizado otro prontuario policial de agosto de 1915 que fue ocultado por particulares. Declaró llamarse "Carlos Gardel", y ser argentino, oriundo de La Plata, nacido un 11 de diciembre de 1887. Solicitó su cédula de identidad argentina, presentando acta de nacimiento y libreta de enrolamiento falsificadas. Figura con el apelativo «El Pive Carlitos», sindicado como estafador por medio del "Cuento del Tío". El código de identificación es el mismo que en la ficha policial de 1904: prontuario Nº 25.310, sección I (i), serie J.
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| La ficha policial de 1904 (arriba) tiene el mismo código de identificación que el prontuario de 1915: Nº 25.310 IJ (resaltado con círculos rojos). |
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| En el prontuario de 1915 figura asentado su ingreso en comisaría en 1904. |
Como vemos, fue cambiando de apellido, año y país de nacimiento: Francia, Argentina y Uruguay. Pero las huellas dactilares nos certifican que se trata siempre de la misma persona.
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| Las huellas dactilares de los tres expedientes. Un ojo entrenado puede captar a simple vista que son idénticas entre sí. |
Superpuestas denotan una concordancia completa.
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| La superposición de las huellas demuestra una coincidencia absoluta. |
Existe además otra ficha policial registrada el 2 de abril de 1907 en la seccional 5ª de Parque Rodó, Montevideo, hallada por Avlis (Erasmo Silva Cabrera) y publicada en 1967. Declara ser "Carlos Garderes", y haber nacido en Uruguay en 1887, empleado de la empresa "La Comercial" y residir en la calle Recinto 185 de la capital charrúa. Fue detenido por altercados en una zona de prostíbulos. En el cuerpo de actuaciones se asienta que es conocido con el alias de «Carlitos» y que suele trastocar su apellido. Al momento de la detención estaba en compañía de un amigo, Pablo Belén, de 27 años, oriundo de Tacuarembó.
Las comparaciones grafológicas señalan que pudiera ser la firma de Gardel, más estilizada, con florituras. Podríamos ponerlo en duda, empero un minúsculo fragmento filtrado de otro prontuario porteño que se mantiene inédito, revela una nota anexa fechada el 31 de enero de 1913, a nombre de "Carlos Gardes, francés, 22 años" (la edad corresponde a Charles Romuald Gardes). A continuación el informe policial añade: "existiendo con [el] nombre de GARDERES el pront[uario] a15861 [sección] C.A."
Vale decir que el expediente de Carlos Gardes está vinculado con el de Carlos GARDERES. Coincide nombre, pseudónimo, edad, firma.… ![]() |
| Prontuario de 1907, en Montevideo, a nombre de Carlos GARDERES. |
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| Único fragmento conocido del prontuario de 1913. Gardel figura con el alias Carlos GARDERES. |
Hay que resaltar el número de identificación, A-15.861, pues según lo recogido por varios cronistas corresponde a la persona encarcelada en Ushuaia. En la revista "Todo es Historia", número 329 de diciembre de 1994, página 91, el gran historiador Gerardo Bra confirma que: «Hemos visto en diarios de la época sentencias de tal carácter por robos reiterados; en consecuencia, se le debe prestar atención a un tal Carlos Garderes (prontuario de identificación N° 15.861, expediente 55.233) que algunos relacionan con el famoso cantor.»
El prontuariado en Ushuaia y Carlos Gardel tienen el mismo número de identificación: 15.861 (¡!).
Y hay algo más: observando la foto de la portada del expediente de 1913 –publicada en la revista Gente, en 1977–, en el margen inferior izquierdo hay un número "tapado" con un pequeño rectángulo azul. Al ampliarlo se logra ver la cifra: 55.223. El mismo número que el detenido en Ushuaia (¡!).
El actual director del Museo Marítimo y Presidio ushuaiense, Carlos Vairo, está convencido que estos prontuarios (de 1913 y 1915) revelan que Gardel es la persona que estuvo en presa al menos dos meses (tiempo que tardaban los barcos carcelarios en ir y volver): «en 1996 dos comisarios me advirtieron sobre la existencia de este documento, pero yo nunca lo vi. Ojalá permita confirmar esta versión y poner los hechos en su justa dimensión».
Cuando se logre recuperar este documento, aparecerán las respuestas definitivas sobre el asunto de Ushuaia y otros intríngulis, tras cien años de ocultamiento.
A tenor de la ficha policial montevideana, de abril de 1907, podemos deducir que a poco de regresar del Sur, cruzó el Río de La Plata, en febrero o marzo.
Lorenzo Bicain, cieguito cantor, íntimo amigo del Mudo, afirma que ni bien llegó a la capital Carlos comenzó a trabajar en "La Comercial", un ferrocarril que unía el centro con el balneario de Los Pocitos, desde Manga hasta Maroñas.
Y efectivamente en la ficha policial de Montevideo aparece como empleado en la empresa "La Comercial".
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| Mantenimiento de vías y trenes. Uno de los oficios que se aprendían en el presidio de Ushuaia. |
Asimismo, varios testigos lo vieron cantando en "El Templo Inglés", que estaba en la calle Brecha, esquina con Recinto: la misma manzana donde dio su domicilio "Garderes".
Ramón "El Loro" Collazo, de quien El Máximo grabó el tango "Pato", nos recuerda que esa era una zona llena de prostíbulos, y sobre la calle Recinto estaban los de más baja condición. Las mujeres vendían su cuerpo por unos pocos centésimos. Las compañeras de oficio se burlaban diciendo: "¡Che, vos vas a terminar en Recinto, ocupándote por tinguiñazos!" [es decir, recibiendo un hombre tras otro] (18).
Por su parte, Gonzálo Vazquez Gabor nos recuerda que en aquella corta pero afamada calle del bajo fondo montevideano se ubicaba “El Pinchazo”, en la esquina con Pérez Castellanos, una fonda de malevos y atorrantes, con piso de pedregullo y ventanas sin vidrios.
Cerca de allí, en Colón 217, un conocido suyo, José "Cielito" Traverso, tenía una casa de alterne que administraba junto a sus compañeras Amanda y Manuela Escayola, sobrinas ambas del Coronel Carlos Félix Escayola. Cielito se había autoexhiliado en Tacuarembó en 1904, huyendo de la justicia argentina. Escapaba una posible condena en Ushuaia tras cometer un asesinato (19). Ahora tenía la oportunidad de echarle una mano a su amigo, del mismo modo que lo había hecho su hermano Alberto "Yiyo" Traverso, dueño de la mítica fonda O'Rondeman, en el Abasto.
Gardel amó a los Traverso tanto como si fuesen familiares de sangre. Sintió un especial afecto por Félix, el más pequeño, apodado "Felicín". Pero el 5 de mayo 1907 Felicín fue acusado de asesinar al joven Francisco Cattadi. Lo apresaron cuando intentaba huir a Uruguay. Fue juzgado y condenado, y murió poco después tras las rejas, en circunstancias poco claras. Apenas si había llegado a cumplir los veinte años de edad.
En esos ambientes Carlitos fue trabando amistad con todo tipo de malevos y malhechores, verbigracia "El pardo Agusto", "El Morocho Aldao", "El Noy"... Este último se llamaba Juan Mayano, era de origen uruguayo. Cada dos por tres lo "engayolaban". Sus andanzas culminaron a los 26 años, con el cuerpo cocido a balazos.
Primeros principios
El propio cantor consideraba que su "verdadero" debut profesional fueron los recitales de Montevideo. Así lo confesó a la revista barcelonesa “Popular Film” (nº 336, 1933):
Unidas las diferentes piezas del puzzle parece vislumbrarse que la versión de Villanova, junto a la de otros múltiples testigos, es veraz.
Se puede alegar –y con razón– que tal vez Gardel firmó la postal en el puerto de Buenos Aires en 1907... pero quizás la firmó en otro momento. La tarjeta sola de ningún modo prueba que estuvo preso. Pero entonces ¿cómo explicar la cantidad de testimonios independientes al respecto?
Lo que da fuerza a las palabras de teniente Villanova es que son muchos los testigos que han confirmado la presencia de Gardel en Ushuaia. Los relatos encajan entre sí, sin contradicciones, lo cual sería imposible si se tratáse de un grupo de mitómanos, inventando una historia sin fundamento. En realidad son las palabras de historiadores prestigiosos, militares de alta graduación, funcionarios policiales de prestigio, periodistas serios, religiosos incapaces de levantar falsos testimonios... un grupo de personas de primer nivel, sin intereses creados en torno a la figura del mito.
Queda descartado que exista confusión involuntaria con otro cantor, ya que es imposible que ese supuesto joven se llamara igual y tuviera "la misma" firma que la persona que conocemos. La postal sí es determinante sobre dicho punto, despejando cualquier equívoco o duplicidad.
Después de quince días sin dormir, con el cuerpo macerado por los golpes de una cachiporra de goma maciza, casi al borde de la locura confesó: "Si, yo la maté. Dejenmé dormir, por favor". Su declaración se toma ante testigos. Al día siguiente, Saccomano intenta rectificar su declaración. Pide. Ruega. Suplica. Las paredes de las tumbas son sordas. Los jueces se basan en el sumario policial. ¡Qué van a creer en las palabras de un pobre muchacho que tiene algunas entradas por ladrón! Es condenado a presidio por toda la eternidad, y recluido en el averno glacial de la Tierra del Fuego.
| El Templo Inglés, en la calles Brecha y Recinto, donde Gardel dio su domicilio en 1907. |
Por su parte, Gonzálo Vazquez Gabor nos recuerda que en aquella corta pero afamada calle del bajo fondo montevideano se ubicaba “El Pinchazo”, en la esquina con Pérez Castellanos, una fonda de malevos y atorrantes, con piso de pedregullo y ventanas sin vidrios.
Existe una anécdota interesante sobre Gardel y esta fonda. Cuando su época de fama su morada francesa estaba en la Rue Le Ville 27, y como sucedía habitualmente la misma también era ocupada por varios de sus vagos amigos. Un día al entrar encontró tanto humo, que gritó: «¡Ché! ¿Yo alquilé un departamento o la fonda El Pinchazo?»
La susodicha anécdota fue narrada por Roberto Maida (autor de "Aquellas cartas", y otros tangos) y publicada en la Revista "Así", número 111, del 25 de junio de 1965. Obviamente Maida, que era Italiano y que conoció al divo en Barcelona recién en 1928, nunca habrá tenido ni idea qué lugar era "El Pinchazo" (salvo que El Morocho se lo haya explicado).
Es factible pues que Gardel diera sus primeros recitales como cantante profesional en esa barriada, donde la canción folclórica iba de la mano del naciente tango, que todavía era procaz y marginal. En tan denso ambiente para nada hubiese sido extraño que se produjése una pelea con algún borracho del público, lo que motivó su comparecencia en la seccional Quinta.
La susodicha anécdota fue narrada por Roberto Maida (autor de "Aquellas cartas", y otros tangos) y publicada en la Revista "Así", número 111, del 25 de junio de 1965. Obviamente Maida, que era Italiano y que conoció al divo en Barcelona recién en 1928, nunca habrá tenido ni idea qué lugar era "El Pinchazo" (salvo que El Morocho se lo haya explicado).
Es factible pues que Gardel diera sus primeros recitales como cantante profesional en esa barriada, donde la canción folclórica iba de la mano del naciente tango, que todavía era procaz y marginal. En tan denso ambiente para nada hubiese sido extraño que se produjése una pelea con algún borracho del público, lo que motivó su comparecencia en la seccional Quinta.
Cerca de allí, en Colón 217, un conocido suyo, José "Cielito" Traverso, tenía una casa de alterne que administraba junto a sus compañeras Amanda y Manuela Escayola, sobrinas ambas del Coronel Carlos Félix Escayola. Cielito se había autoexhiliado en Tacuarembó en 1904, huyendo de la justicia argentina. Escapaba una posible condena en Ushuaia tras cometer un asesinato (19). Ahora tenía la oportunidad de echarle una mano a su amigo, del mismo modo que lo había hecho su hermano Alberto "Yiyo" Traverso, dueño de la mítica fonda O'Rondeman, en el Abasto.
Gardel amó a los Traverso tanto como si fuesen familiares de sangre. Sintió un especial afecto por Félix, el más pequeño, apodado "Felicín". Pero el 5 de mayo 1907 Felicín fue acusado de asesinar al joven Francisco Cattadi. Lo apresaron cuando intentaba huir a Uruguay. Fue juzgado y condenado, y murió poco después tras las rejas, en circunstancias poco claras. Apenas si había llegado a cumplir los veinte años de edad.
En esos ambientes Carlitos fue trabando amistad con todo tipo de malevos y malhechores, verbigracia "El pardo Agusto", "El Morocho Aldao", "El Noy"... Este último se llamaba Juan Mayano, era de origen uruguayo. Cada dos por tres lo "engayolaban". Sus andanzas culminaron a los 26 años, con el cuerpo cocido a balazos.
Primeros principios
El propio cantor consideraba que su "verdadero" debut profesional fueron los recitales de Montevideo. Así lo confesó a la revista barcelonesa “Popular Film” (nº 336, 1933):
«En Montevideo organicé mis dos primeros conciertos, en el que me acompañaron dos camaradas de mi misma edad. Yo cantaba y mis amigos me acompañaban con una guitarra y un bandeón [sic], instrumentos no muy nuevos, porque no teníamos dinero para procurarnos otros mejores. Luego fui a Buenos Aires, donde me presenté como cantor “amateur” de canciones típicas de la Argentina, dando conciertos en todas las sociedades locales. Por entonces [1910-1912] empecé a componer mis propias canciones.»
Y para mayor seguridad, existe una prueba contundente de su paso por la capital oriental y es un retrato suyo tomado por el sordomudo Ernesto Ucar, cuyo estudio estaba en la esquina de 18 de Julio y Arapey (hoy Río Branco). El sello con el nombre de Ucar, en cuño seco, en el ángulo inferior derecho, nos permite deducir la antigüedad de la foto: es posterior a 1905. Tal vez se tomó entre 1907 y 1909 y se trate de un retrato artístico para repartir entre el público, ya que se ha conservado alguna copia autografiada.
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| Se suele fechar esta retrato entre 1905 y 1907. En realidad, por la antigüeadad del membrete, debe haberse tomado entre 1907 y 1909. |
Según la "Guía del Siglo", hasta el año 1899 el titular de los estudios fotográficos "El Indio" era Heráclio J. Mercader. En 1900 éste se asocia con Ernesto Ucar y la razón social pasa a ser "H. Mercader - E.Ucar" y es a partir de 1905 donde en el sello sólo aparece el nombre de "Ernesto Ucar, retratista". Así nos lo ha aclarado el señor Juan Antonio Varese, autor del muy documentado libro "Memorias de José M. Silva, el fotógrafo de Gardel".
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| El sello en cuño seco en el papel, indica que es autoría de Ernesto Ucar, retratista. De "Fotografía del Indio", calles 18 de Julio y Arapey, Montevideo. |
Conclusiones, sin concluir.
Unidas las diferentes piezas del puzzle parece vislumbrarse que la versión de Villanova, junto a la de otros múltiples testigos, es veraz.
Se puede alegar –y con razón– que tal vez Gardel firmó la postal en el puerto de Buenos Aires en 1907... pero quizás la firmó en otro momento. La tarjeta sola de ningún modo prueba que estuvo preso. Pero entonces ¿cómo explicar la cantidad de testimonios independientes al respecto?
Lo que da fuerza a las palabras de teniente Villanova es que son muchos los testigos que han confirmado la presencia de Gardel en Ushuaia. Los relatos encajan entre sí, sin contradicciones, lo cual sería imposible si se tratáse de un grupo de mitómanos, inventando una historia sin fundamento. En realidad son las palabras de historiadores prestigiosos, militares de alta graduación, funcionarios policiales de prestigio, periodistas serios, religiosos incapaces de levantar falsos testimonios... un grupo de personas de primer nivel, sin intereses creados en torno a la figura del mito.
Queda descartado que exista confusión involuntaria con otro cantor, ya que es imposible que ese supuesto joven se llamara igual y tuviera "la misma" firma que la persona que conocemos. La postal sí es determinante sobre dicho punto, despejando cualquier equívoco o duplicidad.
Es importante seguir indagando para saber la verdad. Los pormenores de una posible condena en el Sur resultarán vitales para la correcta construcción biográfica, como indicativo de su situación social, sus amistades, argumentos para los cambios de identidad, etc. Pero todavía más como reflejo estético e ideológico en su obra.
Hay muchas referencias a la experiencia carcelaria en su extensa discografía. Una de las primeras composiciones suyas, grabada en 1912, fue "El prisionero". Ya hemos visto que "Al pie de la Santa Cruz" y "Amor perdido", temas en los que participó creativamente, hablan del presidio en el Sur. Y los ejemplos se multiplican.
Muchos protagonistas de sus tangos habitan el ambiente del hampa y tienen un fiel reflejo, por lo general simpático y comprensivo para con los de más baja ralea ("Malevito", "Dos en uno", "Araca la cana", "As de Cartón"…). ¿Afinidad con personajes reales? Prima la selección de un repertorio que refiere al desconsuelo por el abandono, la pérdida de libertad. Se repiten conceptos como la soledad, el frío, la nieve... o sentimientos de impotencia, angustia, tristeza, opresión… Algunos localizan mensajes concretos hasta en sus letras más abstrusas, y ven en la inédita marcha "Adelante" un homenaje al anarquista Simón Radowitzky, preso en Ushuaia… A priori deben evitarse tales extremos y hacer una evaluación mesurada. Tal asociación de ideas puede generar paranoia y hacernos creer que todo habla, directa o indirectamente, de aquella experiencia. Por ejemplo, en su etapa inicial graba "Pobre mi madre querida", siendo la pérdida de la madre otra de sus obsesiones: ¿qué nos impide suponer que ese miedo a la perdida materna nació durante su etapa en cautiverio?
Hay muchas referencias a la experiencia carcelaria en su extensa discografía. Una de las primeras composiciones suyas, grabada en 1912, fue "El prisionero". Ya hemos visto que "Al pie de la Santa Cruz" y "Amor perdido", temas en los que participó creativamente, hablan del presidio en el Sur. Y los ejemplos se multiplican.
Muchos protagonistas de sus tangos habitan el ambiente del hampa y tienen un fiel reflejo, por lo general simpático y comprensivo para con los de más baja ralea ("Malevito", "Dos en uno", "Araca la cana", "As de Cartón"…). ¿Afinidad con personajes reales? Prima la selección de un repertorio que refiere al desconsuelo por el abandono, la pérdida de libertad. Se repiten conceptos como la soledad, el frío, la nieve... o sentimientos de impotencia, angustia, tristeza, opresión… Algunos localizan mensajes concretos hasta en sus letras más abstrusas, y ven en la inédita marcha "Adelante" un homenaje al anarquista Simón Radowitzky, preso en Ushuaia… A priori deben evitarse tales extremos y hacer una evaluación mesurada. Tal asociación de ideas puede generar paranoia y hacernos creer que todo habla, directa o indirectamente, de aquella experiencia. Por ejemplo, en su etapa inicial graba "Pobre mi madre querida", siendo la pérdida de la madre otra de sus obsesiones: ¿qué nos impide suponer que ese miedo a la perdida materna nació durante su etapa en cautiverio?
La pesonalidad de quien vive una experiencia límite, se modifica. Al igual que el árbol asotado por la tempestad, se quiebra o se fortalece, logrando sobreponerse a duros golpes de la vida, haciendo valer el lado amable y luminoso de su humanidad. Su estancia carcelaria en Ushuaia –si existió– sin duda marcó al futuro divo. Quizás en la música encontró una herramienta para evadirse de la cruel realidad, o fue la fuerza catártica necesaria para expresar toda su tragedia interna. Tal vez ahí radica parte del hechizo inmortal de su voz, del hombre que lleva "una lágrima en su garganta".
Si los prontuarios revelan que en sus años mozos fue un estafador de poca monta a
través del "cuento del tío", o un niño que robaba frutas en los mercados, y que terminó en la cruel cárcel de esclavos, auténtico Gulag sudaméricano, campo de trabajo y castigo de criminales, de políticos, de obreros, de niños, de poetas.... ¡¡Cuánto más valor cobra entonces la conducta del gran Carlitos, como
hombre de bien, COMO UN SER HUMANO EXCEPCIONAL que fue hasta el día de su prematura muerte!! Su deuda con la sociedad, si es que alguna vez tuvo alguna, la pagó sobradamente y con tanta generosidad que será recordado con amor y vivirá por siempre en todos los corazones donde anide la poesía.
De la derrota de las debilidades nace siempre la mayor fortaleza.
De la derrota de las debilidades nace siempre la mayor fortaleza.
Reos y tangos reos
El recordado escritor Juan José de Soiza Reilly –ardiente defensor del tango, amigo de Berta y su entorno–, confesó en 1959, poco antes de morir, que conocía el prontuario de Carlitos "por el robo de unas gallinas" ¿Sabría algo más? A principios de 1933 la Revista Caras y Caretas le envió a visitar la prisión de Ushuaia para encontrarse con los mayores "monstruos" del país: "El Petiso Orejudo", pirómano y asesino de niños, o Miguel Ernst, alias "Serruchito", frío criminal, que descuartizó a su socio, Conrado Schneider, arrojando el cuerpo a los lagos de Palermo… El suceso quedó reflejado en algunas letras populares.
"¿Dónde vas con el bulto apurado?
A los lagos lo voy a tirar.
Es el cuerpo de Augusto Conrado,
al que acabo de descuartizar."
(Anónimo, 1915, sobre música de La Verbena de La Paloma)
Envolvélo a ese paquete
enrollálo como bola
encajále mucha piola
y a los Lagos lo tirás.
(C. Dedico - G. Ziclis. "Paquetín paquetón", 1930)
Sin embargo, la serie de reportajes de Soiza Reilly termina siendo una alegato a favor de los cautivos. Santos Godino, El Petiso Orejudo, había dejado de ser el niño de mirada perdida que inmortalizaron la crónicas de 1912 y 1914. Un niño que había sido condenado a muerte, pero que luego su pena se convirtió en cadena perpetua en el infierno glacial. Ahora cumplía 36 años y llevaba más de veinte años en prisión. Reilly se encuentra con un hombre desfigurado por las palizas recibidas, supuestamente a manos de sus compañeros en represalia por haber matado al gatito mascota. En verdad la violación y los golpes fueron una rutina diaria durante su brutal existencia. Los médicos le habían rebanado una parte de sus grandes orejas, porque opinaban que con ello mitigaban sus impulsos asesinos (los del reo, claro). Sobrevivió en una celda sin que jamás recibiera visitas, ni cartas; nadie se molestó en enseñarle a leer... ¿Para qué? Murió en 1947, "casualmente" pocos días antes del cierre definitivo del correccional.
Y en la celda sombría
del lejano presidio
su vida miserable
el penado entregó...
El último recuerdo,
el nombre de la madre,
y su acento tan triste
el viento lo llevó...
(Carlos Pesce. "El Penado catorce", tango 1930)
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| Soiza Reilly (izq.) y el inspector Lautaro Castro, aconsejan al "Petiso Orejudo" las bondades de rehabilitarse. |
"Serruchito" fue condenado a la pena capital por matar a su socio cuando éste intentó atacarlo con un cuchillo. El presidente Hipólito Yrigoyen conmutó la pena y fue trasladado a Ushuaia. El condenado explica que actuó en defensa propia y el reportero se apiada de su historia: «No es inocente. Pero es un inocente…» y pide a través de las notas impresas que, al menos, lo realojen en condiciones más humanitarias.
La cárcel maldita, lo hundió en sus sombras
La cárcel maldita, lo hundió en sus sombras
cuando en su defensa esa noche mató.
Hoy se ve en su rostro que la huella del dolor
marchitó la vida de aquel hombre en la prisión.
(Jorge Curi, "Culpas ajenas" tango 1929)
Por otra parte Reilly destaca que la mayor parte de los criminales lo fueron por motivos pasionales: venganzas por una traición amorosa, peleas en defensa del honor, arrebatos bajo los influjos del alcohol… altercados como los que se solían contar en los tangos o en los dramas shakespearianos.
Y nuevamente en las horas de la noche,
Reilly comienza a sacudir las conciencias planteando: «Quiero ver a los grandes ladrones, a los grandes asaltantes, nacidos para el mal, que matan sin compasión. Parece ser que la cadena perpetua es sólo para los que matan por amor…»
Y nuevamente en las horas de la noche,
cuando duerme tranquilo el pabellón,
desde la última celda de la cárcel
se oye cantar del punga esta canción...
"¡Araca, corazón... calláte un poco
y escuchá, por favor, este chamuyo!
Si sabés que su amor es todo tuyo
y no hay motivos para hacerse el loco,
araca, corazón, calláte un poco."
(Alberto Vacarezza, "Araca corazón", tango 1927)
Allá en la Penitenciaria
Ladrillo llora su pena,
cumpliendo injusta condena
aunque mató en buena ley.
Los jueces lo condenaron
sin comprender que Ladrillo
fue siempre bueno y sencillo,
trabajador como un buey.
(Juan Andrés Caruso. "Ladrillo", tango 1926)
Le presentan a Roque Saccomano, asesino confeso de una joven telefonista.
«–Soy inocente– repite una y mil veces Saccomano.
–Pero yo he leído su proceso. Allí consta que usted se declaró culpable del asesinato de la telefonista.
–Es cierto.
–¿Entonces?
–¡Mentí!
–¿Por qué mintió?
–Mentí porque me obligaron a mentir a palos. Me martirizaban. Me enloquecían de un modo que no sé cómo no perdí la razón.»
Después de quince días sin dormir, con el cuerpo macerado por los golpes de una cachiporra de goma maciza, casi al borde de la locura confesó: "Si, yo la maté. Dejenmé dormir, por favor". Su declaración se toma ante testigos. Al día siguiente, Saccomano intenta rectificar su declaración. Pide. Ruega. Suplica. Las paredes de las tumbas son sordas. Los jueces se basan en el sumario policial. ¡Qué van a creer en las palabras de un pobre muchacho que tiene algunas entradas por ladrón! Es condenado a presidio por toda la eternidad, y recluido en el averno glacial de la Tierra del Fuego.
Mientras se oye a lo lejos la queja
De esos seres perdidos del mundo,
Como un: ¡Ay!, doloroso y profundo
Que vuelca en las almas un frío mortal.
(Enrique P. Marioni. "Entre sombras", tango 1927)
Si hubo un detalle que "quebró" al experimentado periodista fue comprobar que los presos se complacían en adornar sus celdas con anuncios de pasta de dientes, porque en ellos siempre aparece un rostro sonriente. Esta gente, olvidadas en sus catacumbas, necesitaba recordar qué era sonreír, porque en el presidio nadie sonríe, los guardiacárceles tampoco. Quizás por eso un retrato enorme pintado en la pared de la celda 15 mostraba a un Carlitos Gardel con su sonrisa eterna, intentando exorcizar tanta tristeza acumulada.Hace algún tiempo, el Centro de Estudios Gardelianos (C.E.G.) ha conseguido que se borre ese retrato de la pared porque "ofende" a la memoria del prócer.
Quisiera que alguno pudiera escucharlo
en esa elocuencia que las penas dan,
y ver si es humano querer condenarlo
por haber robado... ¡un cacho de pan!...
(Celedonio Flores, "Pan", tango 1932)
Final sin final
Desde el principio grupos de militantes, abogados, periodistas y familiares de las víctimas denunciaban la irracionalidad del presidio austral. Justo cuando El Cantor de la Sonrisa Eterna moría, esas denuncias hicieron por fin mella en la conciencia colectiva de la sociedad argentina. Manuel Ramírez, diputado, visitó la prisión en 1935. Las conclusiones de ese viaje hacia lo que él bautizó "ergástula del Sud" (del latín ergastulum, que significa "cárcel de los esclavos") quedaron mecanografiadas en la Cámara. Un memorable discurso:
«¡Que se levante de una vez la fiera ergástula del Sud, porque desde el punto de vista penal y científico es un absurdo, y desde el punto de vista humanitario afrenta nuestro prestigio, nuestra civilización! (…) Comenzando por su ubicación, por la clase de condenados recluidos, por el régimen de trabajo, por las condiciones sanitarias, por el trato; en una palabra... ¡por todo!»
Poco después el diario Crítica inició una seguidilla de notas poniendo al desnudo las torturas, violaciones y muertes que tenían lugar en aquellos helados parajes.
Poco después el diario Crítica inició una seguidilla de notas poniendo al desnudo las torturas, violaciones y muertes que tenían lugar en aquellos helados parajes.
El edificio finalmente fue cerrado en 1947, por decreto del General Juan Domingo Perón. Todos los expedientes "desaparecieron" como llevados por el viento y nadie debió responder por las crueldades cometidas. Sólo sobrevive el monstruoso edificio, como una herida supurante sobre el paisaje blanco.
Ábreles las puertas... el sentimiento aconseja
Ábreles ya... romped cadenas y rejas,
Y en el corazón suena nuevamente
la nota doliente de aquella canción:
¡Pobrecitos presos... sufriendo están...!
(Enrique P. Marioni. "Entre sombras", tango 1927)
Salió... ya está entre nosotros
cumplió su condena,
está en libertad,
y piensa formar un nido
de amor y ternura,
de gloria y de paz.
Y echar un manto de olvido
al tiempo pasado de su perdición.
Luchar y reivindicarse
con todas las fuerzas de bravo varón.
(Jorge Curi, "Culpas ajenas" tango 1929)
Apéndice I: Los Lasserre en Sudamérica
El Comodoro Augusto Lasserre fue el fundador la ciudad de Ushuaia. Todos los 12 de octubre se conmemora a este auténtico héroe nacional, nacido en Montevideo, en 1826 y muerto en Buenos Aires en 1906. Fue un titán de la marina en ambos países, y en Chile. Hizo varios viajes a la Patagonia; el más destacado es el que realizó en 1868 a las islas Malvinas. Al año siguiente publicó un importante trabajo descriptivo de las mismas. Meses después viajó a Europa, a fin de traer el primer crucero acorazado de la flota argentina, el "Patagonia", así bautizado en honor a su actuación en el sur. Desde 1890 realizó tareas administrativas, como presidente de la Junta Consultiva de Marina. Pasó a retiro en abril de 1894.
Aparentemente, Augusto Lasserre podría ser familiar de Paul-Jean Lasserre (novio de Marie Berthe Gardes, y padre natural de Charles Romuald Gardes).
![]() |
| Paul Lasserre es el padre de Charles R. Gardes, según reconoció Berthe Gardes en 1936. |
Esta información nos fue transmitida por los señores Fernando Pérez Tirado –casado con Jacqueline Lasserre– y Julio Gajardo Vásquez –casado con María Teresa Cembrano Lasserre–. El abuelo de ambas mujeres, el señor Juan Carlos Lasserre Dorlhiac, les entregó un árbol genealógico de la familia realizado en Francia por su cuñado francés, el señor Gerard Gilles, casado con Laure Lasserre Dorlhiac. El Sr. Gerard falleció en 2011, en la ciudad de Toulouse.
Peréz Tirado y Gajardo Vásquez son historiadores profesionales; encargaronsé de completar el árbol genealógico haciendo investigaciones en Uruguay, Argentina y Chile.
Otras indagaciones –nuestras en este caso– abren nuevas vías de investigación sobre la presencia de Paul-Jean Lasserre en el Río de La Plata, pues en las fichas de ingreso al puerto de Buenos Aires, el 2 de febrero de 1889, fue registrado un hombre llamado Jean Lasserre, de 22 años, soltero, sin profesión, religión católica, y nacionalidad francesa. Había partido desde Bordeaux, hacia Montevideo, y de allí entró a Puerto Madero, en el Barco Equateur. Paul-Jean en aquel momento estaba haciendo el servicio militar en Bordeaux, pero si tenía un familiar militar tan importante como el Comodoro Augusto Lasserre residiendo en Montevideo, entonces quizás se le haya autorizado ese viaje hasta Sudamérica como "evento diplomático", los cuales quedaban sin registro en las planillas militares.
El 2 de abril d 1889, a exactos dos meses después de la supuesta llegada de Paul Jean Lasserre a Buenos Aires, llegan también Jean Gardes –hermano mayor de Berthe Gardes–, y su novia Joséphine Charlote, anotada como "Joséphine Gardes" –ella luego se convertiría en su segunda esposa–. En los registros del C.E.M.La. figura la llegada de la pareja en dicha fecha, coincidente con un periodo de baja de Jean Gardes, en el 2º Regimiento du Génie (sito en Metz), «con licencia, esperando su pasaje a la reserva que tendrá lugar el 1 de julio de 1889». Fue confirmado por Henri Brune, quien dejó escrito que su tío solía narrarle anécdotas de esa visita a la Argentina y cómo desde allí prosiguió con rumbo a Venezuela, país donde quedó bien documentada su estadía. (20)
El 2 de abril d 1889, a exactos dos meses después de la supuesta llegada de Paul Jean Lasserre a Buenos Aires, llegan también Jean Gardes –hermano mayor de Berthe Gardes–, y su novia Joséphine Charlote, anotada como "Joséphine Gardes" –ella luego se convertiría en su segunda esposa–. En los registros del C.E.M.La. figura la llegada de la pareja en dicha fecha, coincidente con un periodo de baja de Jean Gardes, en el 2º Regimiento du Génie (sito en Metz), «con licencia, esperando su pasaje a la reserva que tendrá lugar el 1 de julio de 1889». Fue confirmado por Henri Brune, quien dejó escrito que su tío solía narrarle anécdotas de esa visita a la Argentina y cómo desde allí prosiguió con rumbo a Venezuela, país donde quedó bien documentada su estadía. (20)
Otras ramas de los Lasserre se instalaron en Chile. El fundador de la zaga fue Jean Lasserre Bigot y su esposa Catherine Chaubet Jeantillot, nacidos ambos en la década de 1800-1810, en la ciudad de Bordeaux, región de La Gironde. Emigraron a Santiago de Chile hacia 1840 con seis hijos (tres hombres y tres mujeres), todos nacidos en Bordeaux. Un séptimo nació en Santiago, Jean Alfred, bautizado el 13 de febrero de 1842 en la Parroquia del Sagrario. Como dato anexo, un hijo del matrimonio Lasserre-Chaubet falleció en la ciudad de Buenos Aires, Henri, el 22 de junio de 1876 a la edad de 46 años.
La segunda rama chilena fue fundada por Martín Lasserre Larramendy de la localidad de Ordiarp, Sola, del País Vasco francés. Habría llegado en la década de 1880 a la región de la Araucana, y también dejó descendencia en el país.
Hay un dato que puede ser pertinente. En el álbum de la Colonia francesa en Chile de 1903, se hace un breve repaso de las familias y personas francesas que viven y trabajan en esas tierras. Figuran casi todos los integrantes de la familia Lasserre de las dos ramas referidas anteriormente, pero además aparece un tal "Paul Lasserre" con residencia temporal en la capital chilena, sin filiación con ninguno de los dos clanes. ¿Podría tratarse de Paul-Jean Lasserre que estaba de visita? Si entre 1902-1903 Paul Lasserre estuvo en Santiago, previo paso por Buenos Aires, quizás fue en esa época que se hizo la foto que conservó Marie Berthe Gardes (ver informe) que apareció publicada en la revista la Canción Moderna, en 1936, mientras que él se habría llevado otra copia a su regreso a Francia, actualmente en poder de su nieto, François Lasserre. Dicha información podría coincidir parcialmente con los relatos de Armando Defino, Tito Li Causi, Edmundo Guibourg y Carlos Zinelli, los cuales aseguraron que Paul Jean visitó a Berta en Buenos Aires. Lamentablemente carecemos de más datos sobre la mencionada persona.
La familia de Paul Lasserre, en Francia, siempre mantuvo fuertes lazos con Latinoamérica. El matrimonio estaba profundamente involucrado con México, y según la tradición tres parientes fundaron la ciudad de Torreón, en el estado de Coahuila, al norte del país azteca. De hecho, hasta 1965/1966, la señora Clémentine Amiel (última esposa de Paul-Jean Lasserre) disfrutó de una anualidad mexicana de 750 francos. Va de suyo que la referida renta, de oro al principio, fue devaluándose con el paso del tiempo.
En lo concerniente a la Argentina, Clémentine le confió a sus nietos, François y Raymond, que Paul Lasserre "administraba" allí casinos para su madrina. Raymond Gelos, fue menos sutil y habló llanamente de garitos y burdeles situados a ambos márgenes del Río de La Plata. Ciertamente los llamados "casinos" eran en verdad disimulados prostíbulos flotantes, que iban y venían de una costa a otra, con un cargamento de jovencitas francesas, llevadas siempre de contrabando, gracias al silencio comprado de las autoridades locales.
APENDICE II: Militares detenidos con motivo de la revuelta de 1905
Establecemos aquí la nómina de los militares que participaron en la revolución de 1905, de los cuales los de menor grado aún revistaban actividad en 1930. A este último grupo pertenecían Eduardo Villanova y sus compañeros. Están agrupados al final del listado y los hemos resaltado en negritas. La importancia de dar a conocer esta información es que puede ayudarnos a identificar a familiares de personas vinculadas con la historia del penal de Ushuaia que tal vez ofrezcan nuevos testimonios sobre la posible presencia de Carlos Gardel en aquel inhóspito sitio.
Coroneles: Martín Yrigoyen, Mateo Ruiz.
Capitán: Benito Meana.
Teniente-coroneles: Daniel Fernández, Carlos María Fernández, Eduardo Conessa.
Mayores: Esteban García, Aníbal Villanova, Carlos Alberto Uthinger, Tomás A. Figueroa, Alberto Arazandi, Miguel González, Abraham Carrasco, José Díaz, Antonio López, Pedro N. Zeballos, Eusebio Ibañez, Luis Pérez Colman, Marcos Hermelo, José H. Honorato, Cayetano Ramírez, Pedro Figueroa, Julio A. Costa y Pedro Gordillo.
Tenientes Primero: Juan A. Santiesteban, Guillermo Valotta, Tristán Rodríguez, Arturo González, Arturo Orfila, Héctor Benigno Varela, Víctor Tassara, Eleodoro Cross, Eduardo Gibelli, Ricardo Fernández Rojas, Germán Starese, Benjamín Shaw, Tomás Sánchez de Bustamante, Domingo Alba, Pedro Grosso Soto,Rodolfo Martínez González, Ramón Tristany, Eduardo Laurent, José V. Salcedo, Pedro Quiroga, Luciano Cáceres.
Tenientes: Cecilio Berón de Astrada, José Avelino Mantera, Benjamín Labrán, Juan Rogelio Alvelo, Julio Figueroa, Francisco Reynolds, Felipe Alfonso, Alfredo Correa, Luis B. Covarrubias, Justino J. Alonso, Arturo de los Santos, Amaro Godoy, Francisco Domínguez, Luis M. Vázquez, Máximo Gutiérrez, , Everardo Power, Darío Gómez, Hipólito Vegniard, Carlos A. Muzzio Tallón, Nazar Anchorena.
Subtenientes: Guillermo Terán, Juan J. Poclava, Carlos Larroudé, Rufino Gazari, Regino P. Lezcano, Valentín Olaechea, Julio V. Carrasco, Justo P. Acosta, Gerardo Binarchi, Julio Belaúnde, Juan B. Aquino, Horacio Guillermón, Vicente Castañeda, Gregorio Salvatierra, Enrique Lauras, Alberto Martínez, Emiliano Lascano, Aníbal Montes de Oca, Avelino Alvarez, Carlos Ruffer, Antonio Guilera, Pablo Taroni, Carlos Lauradet, Enrique Lalucat, Alberto Lavandeira, Aquiles Solhaune, Leopoldo Vivanco, José Albez, Artayeta, Rosillo, Salinas, Torrealday.
Farmaceútico: Adolfo Frigerio (del batallón de Rosario, Santa Fe).
Alférez y Ayudantes de Preboste: Carlos Gómez, José D'Andrea, León M. Quaglia, Angel Ignacio Izza, Rafael Méndez, Harmando Verdaguer, Eduardo Dozo, Horacio Maldonado, Eduardo Catán, Epifanio Ferreyra, Emilio Quellet, Juan de Dios Nuñez, Marcos Levalle, Raúl Barrera, Ángel Arias, V. Latorre, Eduardo Villanova, Horacio Tort, José Ávalos, Félix Bravo, Julián Rodríguez Varela, Virgilio Avellaneda, Alberto Meydac, Juan Ledesma.
Coroneles: Martín Yrigoyen, Mateo Ruiz.
Capitán: Benito Meana.
Teniente-coroneles: Daniel Fernández, Carlos María Fernández, Eduardo Conessa.
Mayores: Esteban García, Aníbal Villanova, Carlos Alberto Uthinger, Tomás A. Figueroa, Alberto Arazandi, Miguel González, Abraham Carrasco, José Díaz, Antonio López, Pedro N. Zeballos, Eusebio Ibañez, Luis Pérez Colman, Marcos Hermelo, José H. Honorato, Cayetano Ramírez, Pedro Figueroa, Julio A. Costa y Pedro Gordillo.
Tenientes Primero: Juan A. Santiesteban, Guillermo Valotta, Tristán Rodríguez, Arturo González, Arturo Orfila, Héctor Benigno Varela, Víctor Tassara, Eleodoro Cross, Eduardo Gibelli, Ricardo Fernández Rojas, Germán Starese, Benjamín Shaw, Tomás Sánchez de Bustamante, Domingo Alba, Pedro Grosso Soto,Rodolfo Martínez González, Ramón Tristany, Eduardo Laurent, José V. Salcedo, Pedro Quiroga, Luciano Cáceres.
Tenientes: Cecilio Berón de Astrada, José Avelino Mantera, Benjamín Labrán, Juan Rogelio Alvelo, Julio Figueroa, Francisco Reynolds, Felipe Alfonso, Alfredo Correa, Luis B. Covarrubias, Justino J. Alonso, Arturo de los Santos, Amaro Godoy, Francisco Domínguez, Luis M. Vázquez, Máximo Gutiérrez, , Everardo Power, Darío Gómez, Hipólito Vegniard, Carlos A. Muzzio Tallón, Nazar Anchorena.
Subtenientes: Guillermo Terán, Juan J. Poclava, Carlos Larroudé, Rufino Gazari, Regino P. Lezcano, Valentín Olaechea, Julio V. Carrasco, Justo P. Acosta, Gerardo Binarchi, Julio Belaúnde, Juan B. Aquino, Horacio Guillermón, Vicente Castañeda, Gregorio Salvatierra, Enrique Lauras, Alberto Martínez, Emiliano Lascano, Aníbal Montes de Oca, Avelino Alvarez, Carlos Ruffer, Antonio Guilera, Pablo Taroni, Carlos Lauradet, Enrique Lalucat, Alberto Lavandeira, Aquiles Solhaune, Leopoldo Vivanco, José Albez, Artayeta, Rosillo, Salinas, Torrealday.
Farmaceútico: Adolfo Frigerio (del batallón de Rosario, Santa Fe).
Alférez y Ayudantes de Preboste: Carlos Gómez, José D'Andrea, León M. Quaglia, Angel Ignacio Izza, Rafael Méndez, Harmando Verdaguer, Eduardo Dozo, Horacio Maldonado, Eduardo Catán, Epifanio Ferreyra, Emilio Quellet, Juan de Dios Nuñez, Marcos Levalle, Raúl Barrera, Ángel Arias, V. Latorre, Eduardo Villanova, Horacio Tort, José Ávalos, Félix Bravo, Julián Rodríguez Varela, Virgilio Avellaneda, Alberto Meydac, Juan Ledesma.
NOTAS:
(1) Mario Zoppi Battes Stella nació en
Italia y llegó a Argentina en 1910. Aunque fue mejor conocido por las
letras mencionadas, tuvo otras muchas más en todos los ritmos; una
producción impresionante por su cantidad, pero con altibajos en sus
resultados debido a que muchas fueron piezas de compromiso, o escritas
en función de algo circunstancial. Entonces, solía emplear su pseudónimo
“A. Wood”. Con esta firma aparecieron también numerosas traducciones y
adaptaciones de canciones extranjeras. De su inventario, algunas obras
son: Adiós ilusión, Adoro el mar, Ahí va un torero, Al pie de un
árbol florido, Alegría del vivir, Álzame en tus brazos, Amores viejos,
Anna, Anoche, Appuntamento con la luna, Aquella mañana, Arabia, Arañazo,
Arlequín, Así te quiero yo, Bailando este fox, Bajo la nieve, Bel
soldatín, Bene bravo bis, Cabecita loca, Candombe del Carnaval, Cartas
azules, Casate, Castillos de España, Cero cero, Cha-cha-cha portugués,
Chuchi (Linda pebeta porteña), Cinco capullos, Como debes vivir,
Condesita, Conga del Carnaval, Consuelo, Contigo del brazo, Corazón
herido, Criollo de ley, Cuando llega el amor, Cuando tú quieras, Cuando
vuelvas a mí, Cuatro notas al oído, Cuba, Dame la rosa, Datos son datos,
De puro corte, Decíme que sí, Desconfiando, Desesperación, Despojos,
Diga usted, Discreción, Disimulemos, Dolor, Domitila, Duerme mi amor,
Eclipse, El amargao (A las cuatro de la mañana), El arca de Noé, El
asalto, El cafetero, El destino, El loco del violín, El terrible, El
último domingo, El vals de las parejas, Elvira, Engaño, Escúchame,
Evocación, Fin de fiesta, Final de un sueño, Flores de mi jardín, Flores
nada más, Fueye hermano, Gran temperatura, Háblame así, Hacéte el oso,
Haydée, Her name was Rosita (La Rosita), Huerfanita, Inquietud, Isabel,
Juventud deportiva, La Macuca, La pícara pulga, La polca del cartero, La
sortija, La tradición, La trenza, La zambomba, Las comadres, Las
lloronas, Lo mismo que una flor, Luna siciliana, Mañana será la mía,
Mañanita de mis pagos, Mar adentro (Navega mi velero), Maravilloso,
Mariposa azul, Merengue gitano, Mezza Italia in Argentina, Mi ensueño,
Mi ranchito, La muerte del dragón, Música maestro, Nací en Buenos Aires,
Navegando, Nevada (La cautiva), No es verdad, No lo digas jamás, No me
digas que no, No pudo ser, No te creo, No te deschaves, No volverá,
Nocturno, Nunca, O bella bionda, Pampa hermosa, Pampa y cielo, Paseando
con mi amor, Paso cruzado, Pestañas negras, Pichón, Pobre rico, Por
nuestra culpa, Por qué, Provinciano y porteño, Puede que sí puede que
no, Puntería, Qué calor con tanto viento, Quisiera odiarte, Quisiera
tener alas, Rebeldías, ¿Recuerdas anoche?, Rosa Rosetta, Salerito, Se
llamaba Nanette, Se va la luna, Si fuera yo presidente, Solamente un
beso, Solo un sueño azul, Suena balalaika, Sulla carrozella, Tango Nueva
York, Tomá la llave, Tu silencio, Un caballero, Un rincón de soledad,
Una noche en Alicante, Una pregunta, Una vida y un amor, Uruguay,
Vendaval, Vidrio, Vino de Hungría, Volando volando, Volver a
encontrarte, Voto secreto, Yo pude, Yo soy tanguero, Yuyito, Zapatero a
tu zapato.
Battistella escribió en 1937, junto a José Le Pera (hermano de Alfredo) el libro "Carlos Gardel: Su vida artística y anecdótica"; uno de los primeros que se publicaron sobre el cantor.
Como empresario, fue el representante artístico de Argentino Ledesma y de Edmundo Rivero.
Battistella escribió en 1937, junto a José Le Pera (hermano de Alfredo) el libro "Carlos Gardel: Su vida artística y anecdótica"; uno de los primeros que se publicaron sobre el cantor.
Como empresario, fue el representante artístico de Argentino Ledesma y de Edmundo Rivero.
(2) La Armada
Argentina dispuso de varios buques para el transporte de prisioneros durante los más de 50 años que funcionó el Presidio Militar de Ushuaia. Las principales embarcaciones eran "Chaco", "Godoy", "Pampa", "Patagonia" y "Ushuaia". También hubo varias con el nombre "Santa Cruz". La primera fue la goleta "Santa Cruz",
también conocida como "Berta", comprada en 1876 por Luis Piedra Buena,
por encargo y orden del gobierno argentino, pero nunca llegó a funcionar como transporte de prisioneros. Estaba asignada al transporte y
sostén logístico de Santa Cruz a partir de 1879. Al año siguiente
encontrándose de regreso de un largo viaje al sur, fondeado en Los Pozos
frente a Buenos Aires, se hunde durante un temporal. La goleta "Clytie"
construida en Canadá fue adquirida por la Armada Argentina en 1889,
siendo rebautizada "Ushuaia", aunque en algunos documentos figura como
"Ushwuaia", "Ooshuaia" o "Ushooaia". A partir de 1892 se la reformó para
convertirla en buque-prisión y se le puso el nombre de "Santa Cruz".
Tras un temporal quedó inservible y fue desguazada por el personal del
presidio de la provincia de Santa Cruz en 1896. Otra nave fue el buque "Santa Cruz",
construido en 1920 por la Comisión Naval Argentina en Londres, llegando a
Buenos Aires el 28 de diciembre de 1921. Permaneció operativo hasta
1948.
Sin embargo la que nos interesa aquí es la embarcación "Río Santa Cruz", aunque popularmente se la conocía por "Santa Cruz" a secas (tal como puede corroborarse al chequear los periódicos de la época). En ella estuvieron alojados el Teniente Eduardo Villanova y sus compañeros de armas durante el proceso por las revueltas populares de febrero de 1905.
La nave había sido construída para la Norddeutscher Lloyd por los astilleros Cairo & Co., de Greenock, botada el 18 de diciembre de 1868 con el nombre "Ohio". Comenzó a prestar servicios el 8 de marzo de 1869, en la ruta Bremen-Southampton-Baltimore, con capacidad para 84 pasajeros en primera y 717 en tercera. Entre 1876 y 1877 se amplió su capacidad de carga, disminuyendo las cabinas. En 1881 se le cambió la máquina por una AG Vulcan Stetti, acelerando su velocidad a 11,0/12,0 nudos. En 1894 el “Ohio” y el “Frankfurt” son entregados a Sir W.G. Armstrong, Mithell & Co., en parte de pago de los nuevos buque “Pfalz” y “Mark”. Es renombrado “Amazzone” y afectado al transporte de inmigrantes italianos hacia Buenos Aires. Adquirido por la Armada Nacional en 1894, se lo renombra "Río Santa Cruz" siendo afectado al servicio de la costa sur; se designa a su primer comandante argentino, el Teniente de Navio D. Juan Noguera. En 1896 efectúa su primer viaje a Tierra del Fuego, llevando 1.000 Tn. de carbón para formar un depósito para la escuadra en Lapataia. Su comandante el Teniente de Navio Noguera realiza otros dos viajes al sur. Durante 1897 efectúa cinco viajes redondos a Ushuaia, con entradas en los principales puertos del sur. Su comando lo ejercen los Tenientes de Navio D. Juan M. Noguera (enero abril), D. Zoilo Romero (mayo/junio) y D. Luis Calderón (julio/ diciembre).
En 1899 es su comandante el Teniente de Navio D. José Mascarello. Lleva a Ushuaia el casco de 3.500 Tn. del pontón "Tiempo" y salva a su regreso a los náufragos del buque inglés "Andrina". Efectúa un viaje a Europa, trayendo carbón. En octubre toma su comando el Capitán de Fragata D. Eugenio Leroux y en diciembre el Capitán de Fragata D. Francisco Torres.
1900. El comando es ejercido durante todo el año por el Teniente Mascarello. Afectado al servicio de la costa sur, realiza cinco viajes redondos entre Buenos Aires y Ushuaia, con escalas diversas en puertos patagónicos, realizando además tareas de relevamiento hidrográfico.
1903. En enero efectúa el salvataje de la barca mercante inglesa "Penny's Castle', motivando el agradecimiento oficial británico. Hasta el 27 de febrero es comandante el Teniente Mascarello, y a partir de esa fecha, lo recibe en comisión el Teniente de Navio D. Jorge Goulu. Realiza en el año nueve viajes redondos entre Buenos Aires, Puerto Militar y Ushuaia. Establece una estación carbonera en Lapataia, ante el eventual conflicto con Chile.
A comienzos de 1905 funciona como prisión para los revolucionarios radicales participantes en el movimiento popular de febrero. El comando lo ejerce el Teniente de Fragata D. Manuel W. Bello, en el primer semestre y luego el de igual grado D. Francisco Casado. En igual tarea que los años anteriores. En octubre entra en reparaciones generales en Dársena Norte. Hasta marzo de 1906 continúa en reparaciones. Es su comandante este año el Alférez de Navio D. Octavio de la Vega "en comisión". A partir de 1907 deja de ser mencionado en las crónicas y papeles navales con su nombre. No ha habido un cambio de nombre, y no se registra su venta en el A. G. N., ni en las Memorias de Marina correspondientes a los años posteriores de 1900. Es probable inclusive que haya sido transformado en pontón carbonero, y extraviado la documentación pertinente, ya que por su porte y estado, es raro sino imposible que haya sido utilizado como blanco para los cruceros acorazados.
Sin embargo la que nos interesa aquí es la embarcación "Río Santa Cruz", aunque popularmente se la conocía por "Santa Cruz" a secas (tal como puede corroborarse al chequear los periódicos de la época). En ella estuvieron alojados el Teniente Eduardo Villanova y sus compañeros de armas durante el proceso por las revueltas populares de febrero de 1905.
La nave había sido construída para la Norddeutscher Lloyd por los astilleros Cairo & Co., de Greenock, botada el 18 de diciembre de 1868 con el nombre "Ohio". Comenzó a prestar servicios el 8 de marzo de 1869, en la ruta Bremen-Southampton-Baltimore, con capacidad para 84 pasajeros en primera y 717 en tercera. Entre 1876 y 1877 se amplió su capacidad de carga, disminuyendo las cabinas. En 1881 se le cambió la máquina por una AG Vulcan Stetti, acelerando su velocidad a 11,0/12,0 nudos. En 1894 el “Ohio” y el “Frankfurt” son entregados a Sir W.G. Armstrong, Mithell & Co., en parte de pago de los nuevos buque “Pfalz” y “Mark”. Es renombrado “Amazzone” y afectado al transporte de inmigrantes italianos hacia Buenos Aires. Adquirido por la Armada Nacional en 1894, se lo renombra "Río Santa Cruz" siendo afectado al servicio de la costa sur; se designa a su primer comandante argentino, el Teniente de Navio D. Juan Noguera. En 1896 efectúa su primer viaje a Tierra del Fuego, llevando 1.000 Tn. de carbón para formar un depósito para la escuadra en Lapataia. Su comandante el Teniente de Navio Noguera realiza otros dos viajes al sur. Durante 1897 efectúa cinco viajes redondos a Ushuaia, con entradas en los principales puertos del sur. Su comando lo ejercen los Tenientes de Navio D. Juan M. Noguera (enero abril), D. Zoilo Romero (mayo/junio) y D. Luis Calderón (julio/ diciembre).
En 1899 es su comandante el Teniente de Navio D. José Mascarello. Lleva a Ushuaia el casco de 3.500 Tn. del pontón "Tiempo" y salva a su regreso a los náufragos del buque inglés "Andrina". Efectúa un viaje a Europa, trayendo carbón. En octubre toma su comando el Capitán de Fragata D. Eugenio Leroux y en diciembre el Capitán de Fragata D. Francisco Torres.
1900. El comando es ejercido durante todo el año por el Teniente Mascarello. Afectado al servicio de la costa sur, realiza cinco viajes redondos entre Buenos Aires y Ushuaia, con escalas diversas en puertos patagónicos, realizando además tareas de relevamiento hidrográfico.
1903. En enero efectúa el salvataje de la barca mercante inglesa "Penny's Castle', motivando el agradecimiento oficial británico. Hasta el 27 de febrero es comandante el Teniente Mascarello, y a partir de esa fecha, lo recibe en comisión el Teniente de Navio D. Jorge Goulu. Realiza en el año nueve viajes redondos entre Buenos Aires, Puerto Militar y Ushuaia. Establece una estación carbonera en Lapataia, ante el eventual conflicto con Chile.
A comienzos de 1905 funciona como prisión para los revolucionarios radicales participantes en el movimiento popular de febrero. El comando lo ejerce el Teniente de Fragata D. Manuel W. Bello, en el primer semestre y luego el de igual grado D. Francisco Casado. En igual tarea que los años anteriores. En octubre entra en reparaciones generales en Dársena Norte. Hasta marzo de 1906 continúa en reparaciones. Es su comandante este año el Alférez de Navio D. Octavio de la Vega "en comisión". A partir de 1907 deja de ser mencionado en las crónicas y papeles navales con su nombre. No ha habido un cambio de nombre, y no se registra su venta en el A. G. N., ni en las Memorias de Marina correspondientes a los años posteriores de 1900. Es probable inclusive que haya sido transformado en pontón carbonero, y extraviado la documentación pertinente, ya que por su porte y estado, es raro sino imposible que haya sido utilizado como blanco para los cruceros acorazados.
(3) Orlando del Greco. "Carlos Gardel y los autores de sus Canciones" (Akian Ediciones, 1990, págs. 58-59.) Además de Amor perdido Gardel grabó tres tangos atribuídos a Bonessi: De flor en flor, Matála y Echaste buena.
(4) Isla de los Estados es el territorio más oriental del archipiélago fueguino. En 1884 la Armada Argentina construyó en la bahía de San Juan de Salvamento el faro, un cuartel de prefectura y una cárcel militar. La idea era crear una colonia de habitantes fijos, un poco como en Australia, a partir de los reclusos. Pero el 6 de diciembre de 1902 hubo un motín en Puerto Cook. Se fugaron 51 presos en dos barcos balleneros, luego de matar a dos guardias. Fue así que las autoridades argentinas se decidieron a inaugurar una cárcel más segura en Ushuaia. Por tanto, la historia de que narra el tango "Amor perdido" transcurre antes de 1902 y Gardel lo compuso en 1923.
(5) Gardel debuta discográficamente en abril de 1912, grabando 15 canciones criollas. "El prisionero" es la cuarta y corresponde a la matriz 56751. Se desconoce su destino, o su contenido, ya que nunca se ha podido localizar ni la matriz ni ningún disco editado.
(6) Citamos las fuentes a lo largo de esta nota. Muchas de ellas fueron recopiladas de forma parical por varios autores, entre ellos Gerardo Bra, en un artículo de la revista "Todo es Historia", número 329, diciembre de 1994, y para su libro "Gardel. La verdad oculta" (Corregidor, 1995).
(7) Incluso una biografía tan voluminosa como la que escribieron los señores Julián y Osvaldo Barsky (Taurus, 2004), en sus casi mil páginas ninguna detalla los pasos de Gardel entre 1905 y 1910. En la pág, 396, exponen: «Cuando en 1936, al cumplirse un año del deceso del cantor, Berta decide dar una serie de notas a la revista “La Canción Moderna”, contará, aunque en forma muy confusa, cómo hacia 1904 Gardel partió rumbo a Montevideo, con el pretexto de haber conseguido un trabajo, para volver recién seis años después, tiempo en que ella llegó incluso a creer que había muerto. No queda claro por qué razón Berta difundió esta versión, pues son numerosas las pruebas de que Gardel no realizó ese viaje, o al menos no duró tanto tiempo. Quizá las motivaciones haya que buscarlas en la necesidad de proteger la versión “oficial” que el artista siempre manejó sobre su pasado, o en la vergüenza que podía significar para ella tener que admitir que la relación con su hijo no había sido siempre armoniosa.»
Los mismos autores en declaraciones al diario Página/12 afirmaron sobre este período: «… [Gardel] tergiversaba su pasado, daba datos confusos, diferentes cada vez. O los de su madre, que aseguró que era viuda hasta su muerte, por ejemplo, o que se las arregló para contar de una forma más “decente” que pasó cinco años sin ver a su hijo, cuando en la adolescencia se fue de su casa.»
Según declaración de Defino al matutino “La Mañana”, el 12 de agosto de 1935: «[Gardel] Permaneció hasta los 14 años en Buenos Aires, escapándose del colegio en que estaba recluído a esa edad. Faltó hasta los 19 años y le consta que ese lustro [1905-1910] de su adolescencia lo pasó en Montevideo.» Desde luego, nadie dio crédito a semejante versión.
Los mismos autores en declaraciones al diario Página/12 afirmaron sobre este período: «… [Gardel] tergiversaba su pasado, daba datos confusos, diferentes cada vez. O los de su madre, que aseguró que era viuda hasta su muerte, por ejemplo, o que se las arregló para contar de una forma más “decente” que pasó cinco años sin ver a su hijo, cuando en la adolescencia se fue de su casa.»
Según declaración de Defino al matutino “La Mañana”, el 12 de agosto de 1935: «[Gardel] Permaneció hasta los 14 años en Buenos Aires, escapándose del colegio en que estaba recluído a esa edad. Faltó hasta los 19 años y le consta que ese lustro [1905-1910] de su adolescencia lo pasó en Montevideo.» Desde luego, nadie dio crédito a semejante versión.
(8) Revista Platea, 29 de julio de 1960. El Padre Raúl Entraigas fue paradigma del salesiano consustanciado con su vocación: “civilizar a través de la predicación evangélica”. Los primeros salesianos de la Patagonia, cumplían su acción apostólica como “misioneros, docentes, civilizadores, protectores y pacificadores” (P. Alberto Dumrauf). Fiel representante de la Patagonia, llevaba sangre Tehuelche por parte de su madre, al punto tal que al ser recibido como Académico en la Academia Nacional de la Historia se dijo de él que “por su “origen”, su vocación, su obra, el Padre Entraigas representa genuinamente a la Patagonia”, según consta en el discurso del doctor Armando Braun Menéndez. Las provincias patagónicas han reconocido sus méritos. Prueba de ello son las bibliotecas, aulas, escuelas y parajes que llevan su nombre. Entre sus obras, cabe mencionar aquí dos: “La azucena de los Andes”, biografía de Laura Vicuña, editada en 1957; y “El mancebo de la tierra”, que narra la vida de Ceferino Namuncurá, publicado en 1971. Como comunicador social, mencionamos también su actuación en el mundo del cine, en calidad de asesor de varias películas nacionales. Escribió también tres poemarios relacionados con Patagonia: "Bajo el símbolo austral" (1939); "Patagonia, región de la aurora" (1958) y "Polvo de tiempo y de tiza" (1961). Sus versos son siempre fáciles, sencillos y sonoros, compuestos, en su mayoría, para celebraciones artístico-culturales de niños y jóvenes, o para diarios y revistas.
(9) Carlos Vairo es el autor de los libros más completos sobre el presidio, publicados en 2 volúmenes, con abundantes datos e imágenes.
(10) Los Buezas eran oriundos de Cataluña. Abrieron un bar sobre calle San Martín 393, bautizado "Ideal", que hoy sigue funcionando y es el más antiguo de Ushuaia.
(11) Tabaré de Paula. "Carlos Gardel, mártir orillero". Revista "Todo es Historia", número 27, julio de 1969. Blas Matamoro. "Carlos Gardel". Centro Editor de América Latina, 1971. Andrés Amit, hace una cita similar referida a la detención en Ushuaia, sin embargo contiene varias inexactitudes, incluso llega a afirmar que Gardel fue recluido por una muerte en la que se acusó a tres personas ("Andanza de un morocho y argentino, Rey de París", revista "Siete Días", 26 de junio de 1975).
(12) Javier Perpignan. "El peronismo nació en Villa Urquiza", revista El Barrio, Año X, Nº 119, febrero 2009).
(12) Javier Perpignan. "El peronismo nació en Villa Urquiza", revista El Barrio, Año X, Nº 119, febrero 2009).
(13) Manuel Quintana había llegado a la presidencia en 1904, como representante de la oligarquía estanciera y del Partido de Nacional del presidente Julio A. Roca; eliminó de Ley Electoral para perpetuarse en el poder. La llamada “Revolución Radical” se declaró al año siguiente de manera simultánea en las principales ciudades del país. La participación de organizaciones civiles, políticas y militares, fue muy activa, destacándose en especial las ligas masónicas.
(14) Antiguamente se llamaba "Probestes" a los Maestros de Gimnasia y Esgrima.
(15)
La Federación Obrera Regional Argentina se denominada FORA a partir de
su cuarto congreso en agosto de 1904, tuvo una destacada actuación hasta
1930. En 1905 adhirió al comunismo anárquico, adandonando esa adhesión
de 1915. La FORA del IX Congreso jugó un papel central en varios hechos
históricos del movimiento obrero argentino como la Semana Trágica de
1919, la Patagonia Rebelde en 1921/1922, y las primeras huelgas de los
hacheros del quebracho y de los mensúes de la yerba mate en el norte
(Robles, 1987).
(16) Por ejemplo, Horacio Tort participaba en la banda de músicos del ejército, según queda revelado por una sentencia de 1910 que dice así:
«3554. Sentencia y Decreto absolviendo de culpa y cargo al músico de Tercera clase A. [Arturo] Berón. En Córdoba a los veinte y dos días de setiembre de mil novecientos diez, reunidos en acuerdo extraordinario el Consejo de Guerra Permanente para ver y fallar esta causa instruida al soldado Arturo Berón, voluntario del l/R. 20, soltero, argentino, de diez y nueve años de edad, acusado de haber cometido el delito de hurto; y actualmente detenido en prisión preventiva rigurosa en el Cuartel del I/R. 13; -- y Resultando: - - l.° Que no está probado que el soldado músico de tercera clase Arturo Berón, del I/R. 20, sustrajese clandestinamente del baúl del ex maestro de Gimnasia y Esgrima D. Horacio Tort, prendas de vestir que éste tenía guardadas en su baúl, que se hallaba atado con una piola debidamente lacrada en el cuarto de Oficiales del I/R. 20, en la Ciudad de Jujuy.
Que no se han producido pruebas suficientes a demostrar la culpabilidad del encausado Arturo Berón en el delito que se le imputa. –– 2º Que en tal caso es de ley pronunciar su absolución de conformidad a lo dispuesto por el artículo 393 del Código de J. Militar. —— Por estas consideraciones y disposición legal citada, –— El Consejo de Guerra Permanente para clases e individuos de tropa del Ejército, para ver y fallar esta causa instruida a Arturo Berón.»
(17) «Este es un dato que pudo corroborarse muy recientemente, gracias a a la participación de los vecinos. Las cuatro actuaciones de Carlos Gardel en el Cine Teatro 25 de Mayo, de Triunvirato 4440. Las históricas presentaciones ocurrieron el 10 y 11 de junio y el 9 y 10 de setiembre de 1933, en el marco de una gira que el Zorzal Criollo hizo por los barrios de Buenos Aires. Sin saberlo, sería la última antes de partir a Europa y luego fallecer trágicamente en Medellín dos años después. Según los historiadores, no se hallaron documentos periodísticos y fotográficos fehacientes que nos permitan echar algo de luz sobre lo sucedido por aquellos días. Sin embargo, y gracias al aporte del vecino Oscar Traviesas, El Barrio logró la prueba que muchos no encontraban: un pequeño anuncio en la cartelera cinematográfica del diario La Nación de las dos presentaciones del mes de septiembre» (Javier Perpignan. "El Morocho de Villurca", revista El Barrio, Año X, Nº 114, septiembre 2008).
(18)«Brecha comenzaba en la unión de las calles Recinto y Maldonado, llegando en su primer trecho hasta Camacuá. Este pedazo muy corto, estoy seguro que estaba libre de prostíbulos e incluso recuerdo que vivían allí muchas familias. Pero el tramo de Camacuá a reconquista era como Yerbal: no había casa en que no estuviera instalado un lenocinio. Creo que esta gente era capaz de poner un prostíbulo en un simple agujero. Aquí también el precio era de cincuenta centésimos pero las menos agraciadas hacían competencia cobrando cuatro reales que en aquel tiempo era una buena rebaja. Por supuesto que luego se exponían a la mofa y al odio de las compañeras de oficio que se burlaban de ellas con frases lapidarias como ésta: "¡Che, vos vas a terminar en Recinto, ocupándote por tinguiñazos!". En la calle Recinto había mujeres de color que aceptaban a un hombre por un rato para sacarle unos pocos centésimos. Jamás intenté averiguar lo que pasaba en esa calle tan miserable» (Ramón Collazo).
(18)«Brecha comenzaba en la unión de las calles Recinto y Maldonado, llegando en su primer trecho hasta Camacuá. Este pedazo muy corto, estoy seguro que estaba libre de prostíbulos e incluso recuerdo que vivían allí muchas familias. Pero el tramo de Camacuá a reconquista era como Yerbal: no había casa en que no estuviera instalado un lenocinio. Creo que esta gente era capaz de poner un prostíbulo en un simple agujero. Aquí también el precio era de cincuenta centésimos pero las menos agraciadas hacían competencia cobrando cuatro reales que en aquel tiempo era una buena rebaja. Por supuesto que luego se exponían a la mofa y al odio de las compañeras de oficio que se burlaban de ellas con frases lapidarias como ésta: "¡Che, vos vas a terminar en Recinto, ocupándote por tinguiñazos!". En la calle Recinto había mujeres de color que aceptaban a un hombre por un rato para sacarle unos pocos centésimos. Jamás intenté averiguar lo que pasaba en esa calle tan miserable» (Ramón Collazo).
(19) José “Cielito” Traverso fue protagonista de un grave hecho de sangre en la noche del 22 de diciembre de 1901, en el almacén “El Tambito”, de Aquiles Giardini, en Av. Sarmiento y Vieytes. Eran los bajos de Palermo, durante las famosas “indiadas” que acostumbraban a cometer los llamados “niños bien” de la sociedad porteña, con el fin de divertirse provocando a los guapos. Según la crónica aparecida en La Prensa del día siguiente, en aquella oportunidad Juan Carlos Argerich (El Vidalita) tuvo un altercado con los músicos, que se negaron a tocar la pieza La Tirana. Argerich les arrojó una copa, cosa que enfureció a “Cielito” que salió en defensa de los músicos. De resultas de la batalla, Argerich quedó herido en el suelo, es internado en el Hospital del Norte y fallece pocos días después. José “Cielito” Traverso fue culpado del homicidio, “crimen en reyerta”, y le dieron cuatro años de prisión (Miguel Eugenio Germino, 2009). Existe un expediente en el juzgado del Crimen de 5º de Montevideo fechado en noviembre de 1906, donde comparece José Traverso, argentino, 33 años, con residencia en el Uruguay desde 1904, comerciante y domiciliado en la calle Colón 217, Montevideo, en la que habita desde comienzos de 1906 con Amanda y Manuela Escayola. Entre los declarantes figura Federico Alario, de Tacuarembó, diciendo saber que la señora Amanda vino a Montevideo (desde Tacuarembó) con Traverso. "Cielito" es citado por el juez y su firma queda registrada en el expediente.
(20) El facsímil de una carta manuscrita, dirigida por Henri Brune a la investigadora Christianne Bricheteau, fue publicado en el libro de la autora, “Carlos Gardel, fils de Toulouse", Págs. 278 y 279. Sobre el viaje de Paul Lasserre, Henri Brune escribió: «La periplo américaine aurait son commencer par Buenos Ayres, pole attrayant de emigrantes à cette époque, dont Jean me parláis souvent, puis remonter son le nord toujours à la recherche de la fortuna!!!» (La gira americana comenzaría por Buenos Aires, polo atractivo para emigrantes en aquella época, del que Jean me hablaba a menudo, para luego ir hacia el norte [Venezuela] siempre en busca de la fortuna!!!). Henri Brune era sobrino político de Charles Romuald Gardes por vía materna, nacido en 1922 y fallecido en Toulouse en 2001, tuvo oportunidad de conocer y acompañar personalmente al cantor Carlos Gardel, cuando éste visitó Toulouse en 1934.
Desde ya agradecemos sus comentarios y todos los aportes que puedan hacernos llegar para ahondar sobre este tema o cualquier otro relacionado con la vida y la obra del Máximo Cantor.
Recordar que:
El mejor premio para este esfuerzo investigativo que llevó muchas horas de trabajo son sus comentarios, sus críticas y aportes.
Una
de las mejores alegrías de publicar en internet es que, a diferencia de
un libro, la información expuesta puede ser corregida, aumentada o
corroborada por multitud de lectores, de todas partes del mundo,
depurando datos, hasta obtener una obra colectiva, con resultados
altamente valiosos y duraderos.
Agradecimientos:
José Puente, Eduardo Cuitiño, Juan Antonio Varese, Martina Iñiguez, Ricardo Ostuni, Raúl Torre, Juan José Fenoglio, Gonzalo Vazquez Gabor, Fernando Pérez Tirado y Julio Gajardo Vásquez.
Dedicado a la memoria de Ricardo Ostuni.
José Puente, Eduardo Cuitiño, Juan Antonio Varese, Martina Iñiguez, Ricardo Ostuni, Raúl Torre, Juan José Fenoglio, Gonzalo Vazquez Gabor, Fernando Pérez Tirado y Julio Gajardo Vásquez.
Dedicado a la memoria de Ricardo Ostuni.
Copyright 2013 © Marcelo O. Martínez - Todos los derechos reservados
Como en un tango... ¿Gardel preso en el sur argentino?
Marcelo
O. Martínez, el autor de esta nota, realiza en ella una síntesis del
material publicado en su web www.gardel.es que edita en Madrid...
Publish at Calameo or read more publications.
Comentarios con Enrique Espina Rawson presidente del C.E.G. (Centro de Estudio Gardelianos)
Comentarios con Enrique Espina Rawson presidente del C.E.G. (Centro de Estudio Gardelianos)



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Marcelo O. Martínez

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